12/08/2026 - Edición Nº1282

Deportes


La rosca de FIFA

México en CONMEBOL: qué ganaría el fútbol azteca con la propuesta de Infantino

12/08/2026 | Gianni Infantino respaldaría el cambio de confederación a cambio del voto mexicano en las próximas elecciones de FIFA.



Una versión sacudió al fútbol en las últimas horas. La Federación Mexicana de Fútbol (FMF) habría recibido una propuesta inesperada de parte del presidente de la FIFA, Gianni Infantino: abandonar la Concacaf y sumarse a la CONMEBOL.

La información, difundida por el periodista Martín del Palacio en el podcast DesdeElVAR, coloca al fútbol mexicano en el centro de una operación que combina intereses deportivos y trasfondo político dentro del máximo organismo del fútbol mundial.

Según la versión difundida, el suizo habría ofrecido respaldar el cambio de confederación a cambio de que México garantice su voto en la próxima elección presidencial de la FIFA.

Infantino busca renovar su mandato en medio de una fuerte oposición, con confederaciones como la UEFA, la CONCACAF y la AFC alineadas en contra de sus recientes proyectos comerciales, entre ellos el fracaso plan de privatización de activos del Mundial.

Distanciamiento con la CONCACAF

El rumor llega en un momento particularmente delicado en la relación entre la Federación Mexicana y la CONCACAF. Mientras el resto de las federaciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe rechazaron de manera unánime la propuesta del proyecto FIFA Forward Enterprise, México inicialmente decidió analizar la iniciativa.

Ese gesto ya había marcado un quiebre con la línea regional. Ahora, la versión sobre un eventual salto a la Conmebol profundiza aún más ese distanciamiento y expone el vínculo directo entre la FMF y FIFA.


Infantino se aferra al poder de FIFA.

Un eventual desembarco en la Conmebol traería consecuencias deportivas relevantes para el "Tri". La Selección Mexicana pasaría a competir de manera habitual contra potencias como Argentina, Brasil, Uruguay y Colombia, elevando la exigencia de las Eliminatorias y de la Copa América.

En el plano de clubes, la operación abriría nuevamente la puerta a la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, dos torneos en los que los equipos mexicanos supieron competir con éxito hasta 2016 y que representan una vitrina de mayor jerarquía continental.

Los obstáculos que hacen difícil el cambio

El movimiento no sería sencillo. En primer lugar, no es una decisión que la FMF pueda tomar de manera unilateral: se requerirían la aprobación de la FIFA y acuerdos formales entre la CONCACAF y la CONMEBOL.

A la barrera política se suma la logística: los viajes entre México y Sudamérica implicarían mayores distancias, más desgaste físico y costos operativos más altos. Además, sería necesario reorganizar los calendarios de selecciones y clubes.

Un tercer factor complica todavía más la ecuación: el mercado estadounidense. Los partidos de la Selección Mexicana en territorio norteamericano representan una fuente central de ingresos para la FMF, con estadios copados por la comunidad mexicana radicada en Estados Unidos. Un cambio de confederación obligaría a revisar los acuerdos comerciales y de sponsors vigentes.