La Libertad Avanza consiguió este miércoles el dictamen de mayoría para avanzar con la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, uno de los proyectos económicos centrales del Gobierno de Javier Milei.
Sin embargo, la discusión técnica que debía acompañar el tratamiento de la iniciativa terminó teniendo una inesperada derivación política.
El economista Miguel Boggiano, uno de los especialistas invitados a exponer ante las comisiones de Finanzas y de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, lanzó una durísima crítica contra prácticamente todo el arco político que gobernó la Argentina durante las últimas décadas.
El problema para el oficialismo fue el particular momento elegido para hacerlo: entre los bloques que buscaban acompañar el dictamen estaban justamente el PRO, el MID y sectores de la UCR.
La exposición obligó a la presidenta del bloque de La Libertad Avanza, Silvana Giudice, a intervenir para pedir disculpas a los legisladores aliados y aclarar que el oficialismo no compartía las apreciaciones políticas formuladas por el economista.
Pese al episodio, el proyecto consiguió avanzar. El dictamen de mayoría reunió 42 firmas sobre 73 diputados presentes y quedó así habilitado para continuar su recorrido legislativo.
La reunión conjunta de las comisiones estuvo presidida por el diputado Santiago Pauli, de La Libertad Avanza, y tenía como objetivo central analizar el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo para modificar la Carta Orgánica del Banco Central.
La iniciativa busca establecer como misión prioritaria del BCRA la preservación del valor de la moneda y eliminar la posibilidad de que la autoridad monetaria financie al Tesoro mediante adelantos transitorios.
Antes de que los diputados avanzaran con el dictamen, expusieron los economistas Miguel Boggiano, Ramiro Castiñeira, Héctor Rubini y Aldo Abram, quienes aportaron argumentos favorables a la reforma.
Rubini, por ejemplo, puso el foco en la relación entre independencia de los bancos centrales e inflación.
"Si tomamos el período 2017/2026, en casos de países con Bancos Centrales sin interferencias políticas, como Brasil o Perú, la inflación promedio mensual ha sido de 0,4% mensual; en Argentina, en el mismo período, fue de 4,2% mensual. Es un enorme daño a los trabajadores y jubilados", sostuvo.
Y agregó: "La evidencia histórica muestra que la discrecionalidad en la emisión sin límite lleva al deterioro de la credibilidad en los bancos centrales y al aumento permanente de la inflación".
Boggiano, sin embargo, decidió elevar considerablemente el tono. "Durante casi un siglo se alimentó la inflación y se pulverizó la credibilidad de la moneda", afirmó.
La definición que más incomodidad generó llegó después, cuando enumeró a los distintos espacios políticos que, a su entender, fueron responsables de ese proceso: "Demócratas, peronistas, radicales, desarrollistas, militares, kirchneristas y macristas utilizaron el Banco Central para estafar sistemáticamente a la sociedad argentina hasta destruir por completo el valor de su moneda nacional".
El economista también sostuvo que, desde el final de la convertibilidad, los gobiernos acumularon una inflación del 168.500% y concluyó que "no se ha aprendido nada del pasado".
Ante el clima que comenzó a generarse en la comisión, la titular del bloque de La Libertad Avanza salió a marcar distancia con las afirmaciones del expositor.
Giudice aclaró que el oficialismo no compartía la primera parte de la exposición de Boggiano, particularmente por las referencias políticas que había realizado. "No compartimos la primera parte de la exposición cuando se hizo cargo a cuestiones políticas", sostuvo.
Y agregó una frase que buscó descomprimir la tensión con los bloques aliados: "Si los bloques del MID, del PRO y la UCR se sintieron tocados por algunas apreciaciones políticas, pedimos disculpas. No era la intencionalidad de esta reunión". Finalmente, el dictamen avanzó.
Con 42 firmas de 73 se dictaminó la reforma del Banco Central. Luego del dictamen del acuerdo de Mercosur con Singapur y el de Inocencia Fiscal. Hoy seguimos demostrando que el Congreso actual es protagonista de las reformas más importantes que impulsa el gobierno de @JMilei pic.twitter.com/Q5UFofxd5u
— Silvana Giudici (@SilvanaGiudici) August 12, 2026
Desde el PRO, Daiana Fernández Molero intentó bajar el tono de la discusión y evitar que las declaraciones del economista desplazaran el eje central del debate.
"Creemos que esta reforma es fundamental para el progreso de Argentina", sostuvo la diputada.
La legisladora buscó poner el foco en el contenido técnico de la iniciativa y no en las referencias de Boggiano a los gobiernos anteriores.
Pero no todos tuvieron la misma reacción. Fernando De Andreis, mano derecha de Mauricio Macri, respondió y protagonizó un cruce con Bertie Benegas Lynch: quería saber si él también estaba de acuerdo con el desprecio de Boggiano hacia la gestión monetaria en el gobierno de Cambiemos.
El episodio desvió por momentos el debate del contenido de la reforma hacia una discusión sobre la herencia económica macrista.
Nicolás del Caño, con rapidez, sintetizó la escena con una definición que buscó marcar el absurdo del intercambio: "A ver si terminamos con esta novela".
Trajeron a 2 pelotudos fanáticos que ponen en riesgo la firma del dictamen por el BCRA.
— Eduardo Falcone (@dipfalcone) August 12, 2026
Otro de los protagonistas de la discusión fue Eduardo Falcone, del Movimiento de Integración y Desarrollo.
El diputado defendió la experiencia desarrollista y reivindicó particularmente el gobierno de Arturo Frondizi, que asumió la Presidencia en 1958.
Falcone consideró una “falta de respeto” las afirmaciones de Boggiano y buscó rescatar la experiencia desarrollista y el proceso de estabilización macroeconómica encarado durante aquella administración. Incluso, los mandó a estudiar historia económica argentina.
Además, planteó modificaciones al proyecto oficial. Propuso "ampliar el objeto del BCRA hacia mantener la producción y mantener el pleno empleo" y sostuvo que la designación de sus directivos debería ser aprobada por ambas cámaras del Congreso, al igual que su eventual remoción.

Más allá de la pelea política que se produjo durante la reunión, el proyecto que logró dictamen constituye una de las principales apuestas institucionales del Gobierno en materia monetaria.
La iniciativa busca modificar de manera sustancial la Carta Orgánica del Banco Central y revertir algunos de los cambios introducidos en 2012.
Uno de los puntos centrales es establecer un mandato prioritario de estabilidad monetaria. El objetivo fundamental de la autoridad monetaria pasaría a ser la preservación del valor de la moneda.
La propuesta elimina, en consecuencia, las metas múltiples incorporadas durante la reforma de 2012, vinculadas con el empleo, el desarrollo económico y la equidad social.
La argumentación oficial sostiene que concentrar el mandato del BCRA permite establecer una responsabilidad más clara sobre la inflación y evita que la autoridad monetaria deba perseguir objetivos que pueden entrar en tensión entre sí.
El segundo eje, y probablemente el más sensible desde el punto de vista político y económico, es el financiamiento al Tesoro.
El proyecto plantea derogar el artículo 21 de la Carta Orgánica, eliminando la facultad del Banco Central de otorgar adelantos transitorios al Gobierno nacional.