13/08/2026 - Edición Nº1283

Internacionales

Realeza europea

Amalia de Holanda mostró la cicatriz que le dejó su grave caída de un caballo

13/08/2026 | Tras una operación en 2025, quien ocupará el trono neerlandés reapareció en Aachen junto a Mary, reina danesa, y Elena, infanta española.



La princesa Catharina-Amalia de los Países Bajos volvió a quedar en el centro de las miradas durante uno de los grandes encuentros de la realeza europea. La futura reina neerlandesa participó en la apertura del Mundial Ecuestre de Aachen, en Alemania, y dejó completamente visible la extensa cicatriz que conserva en su brazo izquierdo después del accidente a caballo que sufrió el año pasado.


La princesa Amalia dejó al descubierto la cicatriz que conserva en el brazo izquierdo tras la caída a caballo que sufrió en 2025.

La imagen llamó especialmente la atención porque la heredera eligió un vestido sin mangas que permitió observar con claridad la marca de la intervención quirúrgica. Lejos de intentar ocultarla, Amalia se mostró con naturalidad durante toda la ceremonia y hasta fue fotografiada conversando con otros invitados mientras señalaba la zona afectada.

El episodio ocurrió el 10 de junio de 2025, cuando la hija mayor del rey Willem-Alexander y la reina Máxima cayó mientras montaba a caballo. El golpe le provocó una fractura en la parte superior del brazo y obligó a trasladarla al Centro Médico Universitario de Utrecht.

Esa misma noche fue sometida a una operación que resultó exitosa. Permaneció internada bajo observación y, durante las semanas siguientes, apareció en diferentes compromisos públicos utilizando un cabestrillo mientras avanzaba su recuperación.

Una pasión que continuó después del accidente

La caída tuvo una carga especial porque la equitación forma parte de la vida de Amalia desde pequeña. La princesa comenzó a montar durante su infancia y ha mantenido ese vínculo con los caballos incluso mientras asumía progresivamente mayores responsabilidades dentro de la Casa Real.

Por eso, su presencia en Aachen tuvo también un fuerte componente simbólico. Amalia fue una de las principales representantes reales en la ceremonia inaugural del Campeonato Mundial Ecuestre 2026, que reúne hasta el 23 de agosto algunas de las disciplinas más importantes del deporte, entre ellas salto, doma, concurso completo, conducción, volteo y para-dressage.

La heredera neerlandesa, actualmente de 22 años, es la primera en la línea de sucesión al trono. Desde los últimos años incrementó sus apariciones institucionales y comenzó a realizar compromisos sin la presencia permanente de sus padres.

Una noche con varias familias reales

Amalia no fue la única figura de sangre real presente en Alemania. La apertura reunió a representantes de varias de las monarquías más importantes de Europa.

Entre las invitadas estuvo la reina Mary de Dinamarca, una aparición que sumó todavía mayor repercusión internacional al encuentro. También participó la infanta Elena de España, hermana del rey Felipe VI y reconocida por su extensa relación con la equitación.

A ellas se sumaron la princesa Benedikte de Dinamarca y Zara Tindall, hija de la princesa Ana y nieta de Isabel II, cuya historia está profundamente ligada al deporte ecuestre. Zara incluso consiguió en Aachen el título mundial individual de concurso completo en 2006.

La presencia conjunta convirtió la inauguración en una inusual reunión de varias casas reales europeas. Pero fue Amalia quien terminó protagonizando una de las imágenes más comentadas: la futura reina mostrando sin esconderse la huella de un accidente que, apenas un año atrás, había obligado a operarla y modificar temporalmente su agenda oficial.