La Coruña vivió este miércoles una de esas jornadas capaces de modificar durante unos segundos la percepción de una ciudad entera. A las 20:28, la Luna cubrió completamente el disco solar y el atardecer gallego se transformó durante unos 76 segundos en una oscuridad inesperada. Más de 130.000 personas se concentraron en distintos puntos, especialmente a lo largo del paseo marítimo y en Riazor, mientras otras siguieron el fenómeno desde embarcaciones y cruceros frente a la costa. Las nubes, que habían generado incertidumbre durante buena parte del día, dificultaron por momentos la observación, pero no impidieron que la ciudad experimentara la totalidad de un eclipse que no atravesaba estas latitudes desde 1905.
La dimensión del acontecimiento se percibió mucho antes de que desapareciera el Sol. Los accesos a La Coruña registraron importantes retenciones, numerosos estacionamientos quedaron completos y el paseo marítimo fue cortado al tránsito durante la tarde ante la llegada constante de público. Riazor reunió una concentración especialmente numerosa y el puerto recibió una jornada excepcional de cruceros, algunos de los cuales zarparon antes de la totalidad para observar el fenómeno desde el Atlántico. Cuando la luz comenzó a caer, también se registraron cambios en el comportamiento de las aves, mientras miles de personas esperaban con gafas de protección el instante en que la sombra lunar cubriera completamente la ciudad. La Coruña no volverá a experimentar un eclipse solar total hasta 2180, según la información divulgada por el municipio.
Un eclipse solar ocurre cuando la Luna pasa entre la Tierra y el Sol y proyecta su sombra sobre una parte del planeta. En un eclipse total, quienes se encuentran dentro de la zona más oscura de esa sombra, denominada umbra, observan cómo la Luna tapa por completo el disco solar; quienes están en la penumbra ven solamente una parte cubierta. El fenómeno solo puede producirse durante la Luna nueva, pero no sucede todos los meses porque la órbita lunar está inclinada aproximadamente cinco grados respecto del plano en el que la Tierra gira alrededor del Sol. La mayoría de las veces, por lo tanto, la Luna pasa ligeramente por encima o por debajo del Sol desde nuestra perspectiva y su sombra no alcanza el lugar necesario para producir un eclipse.
La totalidad es también el momento que explica por qué estos eclipses generan una atención científica y pública tan excepcional. Durante esos pocos segundos o minutos desaparece la intensa superficie visible del Sol y puede observarse su corona, la atmósfera exterior que normalmente queda oculta por el brillo solar. En A Coruña, la fase completa fue breve porque el Sol se encontraba bajo sobre el horizonte occidental, aunque el eclipse parcial comenzó alrededor de las 19:30 y terminó cerca de las 21:22. La protección ocular fue obligatoria durante todas las fases parciales y solo durante la totalidad completa resultó seguro retirar temporalmente las gafas especiales, una recomendación que las autoridades gallegas difundieron durante los preparativos.
🌑 VÍDEO | Este es el momento del eclipse total de A Coruña. A las 20:28, la Luna ocultó por completo el Sol durante 1:16 minutos en #Coruña. Varios turistas italianos lo narran con júbilo y asombro
— COPE Coruña (@copecoruna) August 12, 2026
✨Unas 225.000 personas siguieron el eclipse pese a las nubes #TorredeHércules pic.twitter.com/69pntqhbid
Mientras España acaba de atravesar la sombra de un eclipse total, Argentina tendrá una oportunidad mucho más cercana de vivir otro gran fenómeno solar. El 6 de febrero de 2027 un eclipse anular atravesará sectores de Chile y Argentina y continuará posteriormente sobre el Atlántico. En este tipo de eclipse la Luna también se coloca delante del Sol, pero se encuentra suficientemente alejada de la Tierra como para verse un poco más pequeña y no cubrir completamente el disco solar; el resultado es el característico “anillo de fuego”. La franja de anularidad cruzará sectores de la Patagonia y alcanzará localidades argentinas como El Bolsón, Esquel, Las Grutas, San Antonio Oeste y zonas del sur bonaerense, mientras otras regiones podrán observarlo de manera parcial.

Argentina tendrá que esperar bastante más para volver a quedar completamente bajo la sombra de la Luna. El próximo eclipse solar total visible desde territorio argentino está previsto para el 5 de diciembre de 2048, cuando la franja de totalidad atravesará nuevamente el extremo sur de Sudamérica. Antes habrá otros eclipses parciales y anulares, por lo que el episodio vivido en A Coruña funciona también como anticipo de una secuencia astronómica que volverá a tener a Argentina entre sus escenarios privilegiados. Los eclipses son globales en su mecánica pero profundamente locales en la experiencia: la misma alineación entre Sol, Luna y Tierra puede transformar una ciudad durante apenas unos segundos y obligarla después a esperar décadas, o incluso siglos, para volver a vivir una oscuridad semejante.