13/08/2026 - Edición Nº1283

Internacionales

Calor extremo

Reino Unido activó una reunión de emergencia por sequía e incendios graves

13/08/2026 | La quinta ola térmica del año amenaza con llevar los termómetros a 37 grados y ya impuso restricciones de agua a millones.



El Reino Unido convocó una reunión de emergencia para coordinar la respuesta frente a su quinta ola de calor de 2026, una sequía súbita y una cantidad excepcional de incendios. El encuentro reúne a ministros, organismos meteorológicos, autoridades sanitarias y servicios de respuesta ante temperaturas que podrían alcanzar 37 grados en Inglaterra.

El episodio afecta especialmente al sur, el este y sectores de las Midlands. Aunque esas cifras son habituales en otras regiones del mundo, representan un riesgo considerable en un país donde muchas viviendas, escuelas y centros médicos fueron diseñados para conservar el calor y carecen de aire acondicionado. Los adultos mayores, bebés, personas con enfermedades crónicas y quienes trabajan al aire libre enfrentan la mayor exposición.


El fuego avanza sobre un campo reseco en Reino Unido, una imagen que refleja cómo la falta de lluvias y las temperaturas extremas facilitan la rápida propagación de las llamas.

Casi tres cuartas partes de Inglaterra se encuentran oficialmente en sequía. Unos 45 millones de habitantes viven en áreas afectadas y alrededor de 27 millones soportan restricciones sobre el uso de agua. Inglaterra y Gales atravesaron el julio más seco en 190 años, mientras ríos, embalses y reservas subterráneas continuaron descendiendo. En el sudeste, algunas zonas recibieron apenas una pequeña fracción de la lluvia habitual.

El fuego agrava la emergencia. Los servicios de Inglaterra y Gales respondieron a 966 incendios forestales durante el año, incluidos 185 en los primeros días de agosto. La vegetación reseca permite que una chispa procedente de una parrilla descartable, una colilla o una maquinaria se transforme rápidamente en un frente difícil de controlar. El Gobierno evalúa nuevas restricciones y pidió evitar cualquier actividad capaz de iniciar llamas.


Bomberos trabajan sobre un terreno quemado en Lake Farm Country Park, en Hayes, durante la ola de calor y la sequía que elevaron el riesgo de incendios en distintas zonas de Inglaterra.

Una crisis que ya golpea al agua, al campo y a la salud

Las consecuencias exceden el paisaje. Los agricultores enfrentan menores rendimientos, falta de agua para el ganado y costos más altos de riego. La reducción del caudal amenaza peces, anfibios y aves, mientras los sistemas sanitarios reciben más consultas por deshidratación, problemas cardíacos y afecciones respiratorias. Las estimaciones oficiales vinculan 2.877 muertes con las altas temperaturas en lo que va de 2026.

La reunión gubernamental busca proteger el abastecimiento, coordinar bomberos, asistir al campo y preparar hospitales y servicios públicos. Sin embargo, también reabre la discusión sobre adaptación climática. El Reino Unido fue construido alrededor de un clima templado; ahora necesita viviendas ventiladas, ciudades con más sombra, redes de agua renovadas y planes laborales para jornadas peligrosamente calurosas.


Una columna de humo se eleva sobre un terreno afectado por el fuego. La vegetación extremadamente seca convirtió a campos y pastizales en zonas de alto riesgo durante el verano británico.

La ciencia establece que el calentamiento global vuelve más frecuentes e intensos estos episodios. La emergencia dejó de ser únicamente meteorológica: ya compromete salud, alimentos, infraestructura y economía. Resolver la crisis inmediata exige distribuir recursos; enfrentar los próximos veranos requerirá transformar edificios, servicios y hábitos pensados para un país que ya no tiene el clima de antes.