Mauricio Macri y Karina Milei hablaron por teléfono el lunes durante media hora y acordaron abrir una mesa de negociación entre el PRO y La Libertad Avanza.
La primera reunión será este jueves a las 11 en la Casa Rosada, en la planta baja de Balcarce 50. Por el Gobierno van el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y Eduardo "Lule" Menem. Por el PRO, Cristian Ritondo, jefe del bloque de diputados del partido, y Fernando De Andreis, secretario general.
Ni Macri ni Karina Milei van a estar en esa mesa. Los dos que hablaron mandaron a dos representantes cada uno. Macri lo contó el miércoles, pasadas las 16.40, en el chat de la mesa ejecutiva del PRO.

En público nadie habla de precio. Pero los reclamos del PRO ya están sobre la mesa y son tres:
Hay un cuarto pedido que ya se cumplió y que casi no se vio: el dictamen del proyecto de Inocencia Fiscal, firmado este miércoles, incluye una cláusula pedida por el macrismo. De las 44 firmas, cuatro son del PRO.
El encuentro se hace en el despacho de Santilli. Y ahí aparece la rareza: negocia por el Gobierno, pero sigue integrando la mesa partidaria del PRO.

Su ascenso fue rápido. Pasó del Ministerio del Interior a la Jefatura de Gabinete en menos de seis meses, a la par de la caída de Manuel Adorni.

Esta es la parte concreta. El Gobierno necesita los votos del PRO para tres asuntos:
En el mensaje interno, Macri fijó el objetivo: "dar un primer paso de acercamiento" y "construir un marco de confianza".

Pero abrió la negociación con una advertencia. Admitió que sigue siendo "escéptico" sobre las chances de un entendimiento, aunque agregó que este año hay que "agotar todo intento de que a este gobierno le vaya bien".
Ritondo lo dijo más corto: "Nosotros vamos a seguir trabajando para blindar el cambio".
La última cena entre Javier Milei y Macri fue el 31 de octubre del año pasado, la noche en que se conoció la salida de Guillermo Francos de la Jefatura de Gabinete y el nombramiento de Manuel Adorni. Macri se fue enojado.
"Milei se ve como un profeta, pero todo tiene que tener un equilibrio"
— Corta (@somoscorta) May 21, 2026
Mauricio Macri dijo que el presidente tiene "un liderazgo absolutamente emocional" y remarcó: "Hay que apuntar siempre al equilibrio entre el universo emocional y el de la realización". pic.twitter.com/RPTP6dmkmo
Después vino el frío. En la cena de la Fundación Libertad, a fines de abril, Milei y Macri coincidieron y ni se saludaron. En mayo, en la Universidad Austral, el expresidente cuestionó la "intolerancia a la crítica" del oficialismo y dijo que el Presidente "se siente como un profeta".
El deshielo empezó el 4 de agosto. Ese día Milei aflojó en una entrevista: "No estoy enojado con Macri. Sigo teniendo un gran afecto". Y remató: "No tendría problema en volver a comer milanesa con Macri". Seis días después llegó el llamado.
Nadie promete un final. "El objetivo de esa mesa es explorar acuerdos, pero sobre todo empezar a construir confianza entre los dos espacios, que es la base de cualquier entendimiento", explicó un dirigente de primera línea del PRO.
En la Casa Rosada bajaron las expectativas: "Es una primera reunión de equipos".
Del lado libertario hay desconfianza abierta. "Es más Macri subiéndose el precio que una negociación real", dijo un funcionario. "No hay ningún acuerdo".
TM