Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner se reunieron el martes por la noche en el Hotel Emperador, en el barrio porteño de Retiro, con cuatro gobernadores peronistas y los jefes de los bloques de Unión por la Patria en el Congreso. La reunión duró unas cuatro horas y no tuvo aviso previo, fotos ni comunicado.
Fueron a discutir un solo tema: cómo frenar el intento del gobierno de Javier Milei de eliminar las PASO antes de las elecciones presidenciales de 2027. Participaron los gobernadores Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), el senador santiagueño Gerardo Zamora y los convocantes: José Mayans, jefe del bloque peronista en el Senado, y Germán Martínez, su par en Diputados.
Salieron con un acuerdo y con una advertencia dirigida a los gobernadores peronistas que negocian con la Casa Rosada. Kicillof y Máximo Kirchner, enfrentados desde hace meses, no se veían en persona desde octubre de 2025.
Hoy la respuesta es sí, porque la ley sigue vigente. Para que no las haya, el Gobierno necesita que el Congreso las elimine o las suspenda, y ahí aparece el problema.
Cambiar una regla electoral no se aprueba con la mitad de los presentes. Exige mayoría absoluta en las dos cámaras: 129 diputados y 37 senadores.

La Libertad Avanza tiene 21 senadores propios. Le faltan 16.
La medida de la distancia real la dio la propia jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, que le transmitió a la Casa Rosada que el número no está. El PRO y la UCR —que tiene 10 senadores y es el bloque clave— rechazan eliminar las primarias.
Por eso el Gobierno ya negocia tres alternativas más chicas: suspender las PASO solo para 2027, quitarles el carácter obligatorio o reemplazarlas por un sistema de listas colectoras.
Los votos que faltan están en manos de senadores que responden a gobernadores peronistas aliados del Gobierno: Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta). Ninguno de los tres estuvo en la cumbre.
A ellos apuntó la frase más dura de la noche. "Cualquier gobernador del peronismo que apoye la eliminación de las PASO tiene que saber que le vamos a armar una lista propia en su provincia", dijo uno de los presentes, según reconstruyó La Nación.
Traducido: si acompañan al Gobierno, el peronismo nacional les mete una lista competidora en su propio distrito.

Las posiciones, hasta hoy:
Las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias se votan el segundo domingo de agosto del año electoral. Ese día, todos los ciudadanos —no solo los afiliados a un partido— eligen quiénes serán los candidatos que compiten en octubre.
Sin PASO, esa decisión vuelve puertas adentro: cada partido arma sus listas en su mesa chica, sin voto popular.

Ya pasó una vez. En febrero de 2025, el Congreso aprobó la Ley 27.783, que suspendió las primarias solo para ese año, por 43 votos contra 20.
Para el peronismo el punto es concreto: sin conducción única y con la interna entre Kicillof y el kirchnerismo abierta, la primaria es el único mecanismo que reparte candidaturas por voto y no por acuerdo entre dirigentes.
Mientras el peronismo cerraba filas, el oficialismo abría su propia mesa por el mismo tema.

Este jueves a las 11, en Casa Rosada, el jefe de Gabinete Diego Santilli y el subsecretario Eduardo "Lule" Menem reciben a los dirigentes del PRO Cristian Ritondo y Fernando De Andreis. El encuentro se destrabó después de una conversación telefónica entre Karina Milei y Mauricio Macri.
El calendario del Gobierno es corto: usar agosto para juntar apoyos y firmar dictamen en el Senado en septiembre.
Además de las primarias, los dirigentes peronistas discutieron el Presupuesto 2027, las transferencias de fondos a las provincias, el impuesto a los combustibles y la situación fiscal de los distritos que gobiernan.

También avanzaron en la idea de armar una instancia permanente de coordinación entre gobernadores, autoridades partidarias y bloques del Congreso. No quedó definida su integración ni su forma de funcionamiento.
Tampoco fijaron fecha para volver a verse. Según contó un asistente al diario Clarín, quedaron en que Mayans y Martínez convoquen otra vez "cuando veamos que la coyuntura lo requiera".
TM