13/08/2026 - Edición Nº1283

Policiales

El episodio de Belgrano

Qué dijo Candela Arizaga sobre el consumo de drogas durante la madrugada con Moyano

13/08/2026 | El Equipo de Intervención Domiciliaria del Ministerio Público Fiscal porteño entrevistó a la joven horas después del episodio ocurrido en el departamento del exdiputado.



“No recuerdo que haya pasado nada”. Horas después de haber salido corriendo del edificio de avenida Del Libertador al 5400 y de terminar internada en el Hospital Pirovano, Candela Arizaga no podía reconstruir con precisión qué había ocurrido durante la madrugada junto a Facundo Moyano.

Su relato quedó asentado en un informe de cinco páginas elaborado por el Equipo de Intervención Domiciliaria (EDID) del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires, cuyos profesionales la entrevistaron después del episodio del 5 de agosto.

Allí apareció además un dato sobre aquellas horas que ahora forma parte de la investigación: la joven reconoció haber consumido sustancias psicoactivas y alcohol junto al exdiputado, actualmente imputado por lesiones y privación ilegítima de la libertad.

El documento reconstruye que cerca de las 5.10 se solicitó presencia policial en el departamento del piso 21 de avenida Del Libertador 5418 por lo que inicialmente fue informado como un presunto ataque cardíaco sufrido por una mujer.

 

 

Poco después, Arizaga salió del edificio. Según quedó consignado en el informe, lo hizo “corriendo a los gritos” y se encontraba “en evidente estado psicomotriz y desnuda”, cubierta únicamente por una prenda íntima.

La joven fue posteriormente trasladada al Hospital Pirovano, donde permaneció hasta recibir el alta durante la tarde. Hasta allí llegaron los integrantes del equipo especializado para entrevistarla.

“No hubo violencia de género”

Frente a los profesionales, Arizaga rechazó que Moyano hubiera ejercido violencia contra ella. “No hubo violencia de género como se está diciendo”, manifestó.

Sin embargo, al intentar reconstruir la secuencia que había desencadenado la intervención policial, aseguró no conservar recuerdos precisos de lo sucedido: No recuerdo que haya pasado nada”.

Durante esa misma entrevista reconoció haber consumido sustancias psicoactivas y alcohol junto a Moyano. También negó que el exdiputado le hubiera impedido abandonar el departamento o pedir ayuda. Entre los pocos momentos que pudo recordar mencionó que había visto escapar a su perro y que en determinado momento pidió auxilio a un colectivero, aunque no logró precisar por qué lo había hecho.

Las profesionales que realizaron la evaluación dejaron constancia de las dificultades que encontraron al momento de reconstruir lo ocurrido. Se la observó imprecisa y parcialmente desorientada respecto a los sucesos ocurridos que dan lugar a la presente denuncia”, señalaron la asistente Camila Díaz y la psicóloga Candela Di Pardo.

Qué advirtieron las profesionales

El informe no se limitó al relato brindado por Arizaga. Las integrantes del EDID analizaron también una serie de factores que consideraron relevantes para evaluar la situación de la joven y el vínculo con Moyano.

Entre ellos mencionaron la exposición pública y mediática del caso, que podría condicionar su relato, y una situación de vulnerabilidad vinculada con el género, la edad, la exposición mediática y su estado integral de salud al momento de ser entrevistada.

También señalaron la existencia de una asimetría de poder dentro de la pareja, tanto por la diferencia de edad y género como por la actividad laboral y la posición político-sindical que ocupó Moyano.

A esos elementos sumaron “el tenor de los hechos denunciados” y una circunstancia que también quedó expresamente asentada: Arizaga manifestó que no quería instar la acción penal ni contar con medidas de protección.

La versión de Moyano

El contenido del informe conocido ahora suma un elemento a la versión que Facundo Moyano había dado públicamente dos días antes. Durante una entrevista televisiva, el exdiputado negó consumir drogas y, ante una pregunta puntual sobre lo ocurrido aquella madrugada, aseguró: “No, no se consumió cocaína.

Cuando le preguntaron entonces qué habían consumido, Moyano evitó hablar por su pareja. “Yo te voy a contestar de mí, porque Candela ya habló y no voy a contradecir nada de lo que dijo Candela”, respondió. Y sobre su situación personal fue terminante: “No consumo, no soy adicto ni nunca tuve problemas de adicción”.

Esa afirmación contrasta ahora con lo que quedó registrado en el informe del Equipo de Intervención Domiciliaria: durante la entrevista realizada después del episodio, Arizaga reconoció el consumo de sustancias psicoactivas y alcohol junto a Moyano. El documento no precisa, sin embargo, de qué sustancias se trató.

Moyano también había explicado por qué, luego de ser detenido, se negó a realizarse los análisis de sangre y orina solicitados en el marco de la investigación. “Me lo sugirieron los abogados, que no lo haga”, afirmó.

La versión del dirigente sobre aquella madrugada estuvo centrada además en una supuesta emergencia médica de Arizaga. Según relató, su pareja sufrió “un paro cardíaco” dentro del departamento y él mismo le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar. “Después de que Candela tuvo un paro cardíaco, yo me comunico con el portero”, sostuvo.

También vinculó ese episodio con las dificultades de la joven para reconstruir lo ocurrido. “Yo la quiero ver porque le quiero mostrar lo que le pasó, porque ella no es consciente”, dijo Moyano, quien aseguró tener registros del interior de su vivienda.

El informe del EDID, por su parte, consigna que la intervención comenzó alrededor de las 5.10 a raíz de un pedido de presencia policial en el edificio por un “presunto ataque cardíaco de una mujer”. Cuando los profesionales entrevistaron posteriormente a Arizaga en el Hospital Pirovano, dejaron asentado que se encontraba “imprecisa y parcialmente desorientada respecto a los sucesos ocurridos”.

Moyano también negó que hubiera existido una situación de violencia o que hubiera impedido a su pareja abandonar el departamento. Como argumento, sostuvo que él mismo pidió asistencia: “Yo llamo a la Policía y está en el celular cuando yo llamo al portero y le digo: ‘Por favor, que venga la ambulancia y la Policía’”. Y se preguntó: “¿Una persona que está cometiendo violencia contra su pareja llama a la Policía y le dice ‘vengan, por favor’?”.

Además, aseguró contar con imágenes que permitirían reconstruir lo ocurrido dentro del departamento. “Tengo todo el episodio que sucedió, lo tengo filmado”, afirmó, aunque reconoció que hasta ese momento no había aportado esos registros a la causa.