Patricia Bullrich puso sobre la mesa uno de los puntos más sensibles de la negociación que comenzó La Libertad Avanza con el PRO de cara a 2027: qué estaría dispuesto a ceder cada espacio para construir una coalición electoral.
La senadora libertaria reconoció que una eventual candidatura propia a la Jefatura de Gobierno porteño podría quedar relegada si eso facilita un entendimiento entre Javier Milei y Mauricio Macri. Pero fue más allá y planteó una lógica que podría extenderse a otros distritos: respetar la continuidad de los partidos aliados allí donde ya gobiernan.
“¿Qué es lo primero que va a venir a pedir el PRO en la reunión? La Ciudad de Buenos Aires. Hay que ser realistas. ¿Y nos vamos a poner obcecadamente a decir que ‘no’? Entonces no querés una coalición”, sostuvo Bullrich.
La definición llegó en medio del nuevo acercamiento entre LLA y el PRO, que tuvo como primer movimiento político la conversación entre Karina Milei y Mauricio Macri y continuó con una mesa de trabajo entre dirigentes de ambos espacios.
La Ciudad aparece como uno de los puntos centrales de cualquier negociación con el macrismo. El PRO gobierna el distrito desde 2007 y una eventual competencia de La Libertad Avanza por la Jefatura de Gobierno podría enfrentar nuevamente a las dos fuerzas que ahora intentan construir un acuerdo nacional.
Bullrich admitió que cuenta con capital electoral para competir. Recordó que viene de imponerse en la Ciudad con el 51% de los votos como candidata a senadora, pero relativizó esa posibilidad frente a un objetivo que considera superior. “¿Qué me voy a poner a pensar en la Ciudad de Buenos Aires cuando está en plena discusión este acuerdo político?”, planteó.
La senadora aseguró que tiene “todas las posibilidades” de disputar el distrito, aunque inmediatamente agregó que también es consciente de “la necesidad de una coalición”.
Su planteo supone una señal hacia el PRO: si la Ciudad se convierte en una pieza necesaria para alcanzar un entendimiento más amplio, Bullrich no considera que su candidatura deba convertirse en un obstáculo.

La definición sobre CABA forma parte de una idea más amplia que Bullrich propuso para ordenar una eventual coalición electoral.
Según explicó, el acuerdo debería incorporar a fuerzas que actualmente administran provincias o distritos, entre ellas el PRO y sectores del radicalismo. En esos territorios, consideró que debería respetarse un “principio de continuidad”.
La senadora mencionó específicamente a los gobernadores radicales y a los mandatarios provinciales del PRO como actores que podrían incorporarse a una construcción común.
El planteo empieza a dibujar una posible fórmula para evitar internas entre aliados en 2027: reconocer el liderazgo de quienes ya gobiernan determinados territorios y concentrar la competencia política contra sectores opositores por fuera de la eventual coalición.
Por ahora se trata de la posición expresada por Bullrich y no de una condición formal acordada entre La Libertad Avanza y el PRO. Las conversaciones entre ambos partidos recién comienzan y todavía no se anunciaron definiciones sobre candidaturas ni distribución de distritos.
Bullrich también vinculó el nuevo intento de construcción política con las dificultades que atravesó el Gobierno durante la crisis que terminó con la salida de Manuel Adorni.
Según la senadora, el conflicto alrededor del ex jefe de Gabinete provocó “un cansancio” entre los aliados parlamentarios y demoró discusiones que el oficialismo necesitaba llevar adelante en el Congreso.
“El caso Adorni fue como un tapón para la posibilidad de avanzar en temas importantes”, sostuvo. También señaló que la situación colocó al Gobierno durante un período prolongado cerca de “una situación institucional muy compleja” por los intentos de avanzar con una moción de censura.
Bullrich afirmó que había reclamado tanto pública como privadamente que se tomara una decisión y consideró que la permanencia del entonces funcionario terminó paralizando parte de la actividad gubernamental y parlamentaria.
Ese diagnóstico aparece ahora como uno de los argumentos para reconstruir los vínculos con fuerzas que durante distintos momentos acompañaron las iniciativas del oficialismo en el Congreso.

El proyecto político imaginado por Bullrich tampoco termina en Mauricio Macri. La senadora habló de construir un entendimiento entre La Libertad Avanza, el PRO, sectores del radicalismo y fuerzas provinciales.
A su entender, una coalición más amplia permitiría mejorar la gobernabilidad durante el tramo final del mandato y, al mismo tiempo, ofrecer mayor previsibilidad frente a las elecciones presidenciales de 2027.
Incluso vinculó esa estabilidad política con la economía y sostuvo que inversores y ahorristas ya observan qué puede ocurrir en los próximos comicios.
Bullrich también evitó proyectar una eventual candidatura presidencial propia. Si bien recordó que ya buscó llegar a la Casa Rosada y que podría volver a intentarlo en otra etapa, aseguró que actualmente la prioridad pasa por conseguir la reelección del proyecto encabezado por Milei.
En ese tablero, su futuro político queda atravesado por una negociación mayor. La Ciudad de Buenos Aires podría ser una de las primeras piezas sobre la mesa, pero el planteo de Bullrich anticipa una discusión mucho más profunda: cómo repartir poder entre LLA y sus potenciales aliados para evitar competir entre sí y llegar unidos a 2027.
