Flavio Briatore volvió a dejar una serie de declaraciones fuertes sobre el presente de Alpine, aunque esta vez el foco no estuvo puesto en Franco Colapinto ni en Pierre Gasly, sino en la estructura de ingeniería que debe llevar adelante el desarrollo del A526.
El italiano utilizó incluso a Aston Martin como ejemplo de que una gran infraestructura y nombres reconocidos no son suficientes para garantizar resultados. Pero detrás de esa crítica también apareció un mensaje hacia adentro de Alpine: el equipo necesita consolidar su estructura técnica y conseguir que sus ingenieros trabajen con una misma dirección.
“No sé qué tienen los demás. Sí, quizás alguien tenga una mejor infraestructura. Pero también vemos el ejemplo de Aston Martin, con las mejores instalaciones del mundo y el mejor ingeniero del mundo. No son tan competitivos, ¿sabes?”, afirmó el asesor ejecutivo en una entrevista con The Race.

Para Briatore, el rendimiento no depende únicamente de los recursos materiales disponibles, sino también de la convicción y la coordinación dentro de una escudería.
“Todo se reduce a que la gente tiene que creer que es posible ganar. Hay que poner todo el esfuerzo”, sostuvo.
El cambio de discurso de Briatore resulta significativo. Durante buena parte de 2025, el italiano había colocado una presión considerable sobre los pilotos de Alpine, especialmente sobre Colapinto, en medio de la lucha por conseguir resultados y demostrar quién debía quedarse con la segunda butaca.
En esta primera mitad de 2026, sin embargo, el mensaje fue diferente. Tanto el argentino como Gasly consiguieron sumar puntos con un auto que mostró dificultades para competir de manera consistente en la zona media, mientras Briatore comenzó a destacar públicamente el trabajo realizado por ambos en pista.

Flavio Briatore respaldó a Franco Colapinto y Pierre Gasly en sus últimas declaraciones.
La autocrítica se trasladó entonces hacia el desarrollo del monoplaza y la propia estructura de Alpine.
El italiano, que consiguió dos títulos consecutivos con el equipo de Enstone (Renault en aquel entonces) en 2005 y 2006, reconoció que la escudería todavía atraviesa una etapa de reorganización después de la salida de varios integrantes importantes hacia proyectos como Cadillac y Aston Martin.
“Quizás tengamos aquí un equipo de ingeniería muy bueno, pero todavía está en el banco de pruebas. Creo que es así. Nuestro director técnico, David Sánchez, tiene que observarlo muy, muy de cerca”, explicó.
La frase coloca especialmente sobre Sánchez la responsabilidad de entender qué está funcionando y qué necesita cambiar dentro del área técnica de Alpine.

El director técnico de Alpine, David Sánchez, junto al recientemente incorporado como jefe de Aerodinámica Jason Somerville.
Briatore también explicó que el primer año del nuevo reglamento permitió obtener una fotografía mucho más clara de las capacidades reales del equipo.
“Ahora hemos hecho juntos el primer auto. En toda la parte técnica, antes no entendíamos quién era bueno, quién era malo, quién estaba haciendo un trabajo muy bueno y quién uno muy malo. Pero ahora tenemos una imagen clara”, señaló.
Y agregó: “Antes no teníamos esa imagen porque había muchos cambios. Ahora tenemos estabilidad”.
El desafío para Alpine es todavía mayor porque el equipo necesita recuperar terreno en una zona media extremadamente competitiva. Actualmente ocupa el sexto puesto del campeonato de constructores, a cinco puntos de Racing Bulls.
El A526 demostró tener limitaciones para luchar regularmente por los puntos. Aun así, Colapinto y Gasly lograron sumar unidades, en buena medida poniendo en pista su talento y aprovechando al máximo las oportunidades que tuvieron durante la primera mitad de la temporada.

Franco Colapinto dialogando junto a Flavio Briatore y David Sánchez.
Ahora Alpine prepara nuevas piezas para el regreso de la Fórmula 1 después del receso de verano europeo, con el Gran Premio de Países Bajos como uno de los primeros escenarios para comprobar si el trabajo de los ingenieros comienza a traducirse en rendimiento.
Sin embargo, las actualizaciones aerodinámicas no garantizan por sí mismas un salto inmediato. Su funcionamiento dependerá de múltiples factores, desde la configuración del auto hasta la adaptación del paquete a las características de cada circuito. Alpine necesita que las mejoras permitan al A526 ser competitivo de manera consistente.
Por eso, el verdadero desafío para Sánchez y los ingenieros será demostrar que Alpine puede desarrollar el auto durante la temporada y reducir la distancia con sus rivales, algo que hasta ahora no consiguió hacer al ritmo de escuderías como Racing Bulls.
El asesor de Alpine también reveló que algunos de los trabajadores que abandonaron la escudería durante los últimos años ahora buscan regresar.
Sin embargo, Briatore dejó claro que, por el momento, no está dispuesto a abrirles nuevamente las puertas del equipo.
“Tenemos gente que nos llama para unirse al equipo, para venir a ayudarnos. Antes, todos aprovechaban las oportunidades: Cadillac, Aston Martin, etcétera, etcétera. Ahora mucha gente quiere volver”.
Su respuesta fue tajante: “Por el momento, no. no nos gusta el minestrone riscaldato (sopa recalentada). No quiero que ninguno de los que se fueron diga una palabra. No me importa”.
Briatore se hizo cargo de Alpine para armar un equipo campeón: revolvió toda la estructura, cambió al motor Mercedes y contrató a los trabajadores que considera claves para el proyecto. Ahora que los pilotos dan resultados en la pista exige lo que corresponde: que los ingenieros desarrollen un auto consistente, competitivo y que permita volver a soñar con podios.