La Iglesia tomó distancia de los bautismos comunitarios que un grupo de militantes kirchneristas planea realizar frente al domicilio de Cristina Kirchner, en el barrio porteño de Constitución, y advirtió que no autorizó ninguna celebración de este tipo fuera de los templos.

La iniciativa había sido anunciada para el próximo sábado 5 de septiembre en San José 1111, donde la expresidenta cumple prisión domiciliaria. Frente a la difusión de la actividad, la Arquidiócesis de Buenos Aires emitió un comunicado para aclarar cuál es su posición respecto de la celebración de sacramentos fuera de las iglesias.
“La Arquidiócesis no ha autorizado bautismos comunitarios fuera de los templos en los próximos meses”, señaló la institución.
La definición marca un fuerte límite a la actividad impulsada por sectores cercanos al kirchnerismo, que habían presentado la jornada como un encuentro atravesado por valores como “la fraternidad, la sororidad y la justicia social”.
En su comunicado, la Iglesia hizo especial énfasis en que los sacramentos no deben convertirse en escenarios de disputa partidaria.
“La administración del bautismo no es ocasión para expresar opiniones políticas de ningún orden, sino un momento de fe y de incorporación a la vida de la Iglesia”, sostuvo la Arquidiócesis de Buenos Aires.

La institución explicó además que durante los últimos días habían tomado estado público distintos anuncios sobre celebraciones religiosas fuera de los templos parroquiales.
En ese sentido, recordó que “la celebración de cualquier sacramento fuera de los templos requiere el permiso de la autoridad eclesiástica arquidiocesana”.
La aclaración apunta directamente a la actividad prevista frente al domicilio de Cristina Kirchner, donde se esperaba la participación de militantes y de integrantes de distintos sectores vinculados al peronismo.
La Arquidiócesis también explicó que la celebración del bautismo requiere determinadas condiciones pastorales y administrativas.
Según el comunicado, es necesario contar con “el consentimiento expreso del párroco del lugar donde habrá de celebrarse”, con el objetivo de garantizar el acompañamiento de las personas que reciben el sacramento.
También se busca “asegurar el debido acompañamiento pastoral de quienes lo reciben” y organizar correctamente la inscripción correspondiente.
De esta manera, la Iglesia dejó planteado que la realización de bautismos comunitarios fuera de los templos no puede organizarse simplemente como una actividad política o social, sino que debe contar con la autorización de las autoridades eclesiásticas correspondientes.
El bautismo comunitario había sido anunciado para el 5 de septiembre a las 16, frente al domicilio de Cristina Kirchner.
La expresidenta fue presentada por los organizadores como “madrina espiritual” de la actividad, mientras que el encuentro había sido convocado bajo consignas vinculadas con la solidaridad, la fraternidad y la justicia social.

También estaba prevista la participación del sacerdote Francisco “Paco” Olivera, conocido por sus posiciones críticas hacia el Gobierno de Javier Milei y por su cercanía con sectores del peronismo y del kirchnerismo.
La intervención de la Arquidiócesis de Buenos Aires introduce ahora un interrogante sobre la realización de la ceremonia tal como fue anunciada.
Con su comunicado, la Iglesia buscó dejar en claro que el bautismo es, ante todo, un sacramento religioso y que cualquier celebración fuera de los templos debe cumplir con las autorizaciones y requisitos establecidos por la propia institución.
ND