El complejo girasolero argentino atraviesa un período de fuerte expansión, con un crecimiento de las exportaciones y de la actividad industrial que se suma a las buenas perspectivas productivas para la campaña 2026/27. De acuerdo con datos del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) y el INDEC, las exportaciones de la cadena alcanzaron en el primer semestre de 2026 los USD 2.073,2 millones, un 128,5% más que en igual período del año pasado. El girasol explicó así el 7,7% de los despachos agroindustriales totales del país.
En este contexto, la industria también incrementó su actividad. Luego del máximo histórico registrado en marzo, cuando el procesamiento llegó a 567.144 toneladas, la molienda acumulada entre enero y junio alcanzó 2,8 millones de toneladas, con un crecimiento interanual del 29%. En junio, el crushing se ubicó en 549.000 toneladas, de acuerdo a estimaciones de la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA)
El desempeño industrial acompaña una campaña 2025/26 que cerró con 6,6 millones de toneladas de producción, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA). El volumen representó un aumento del 32% respecto del ciclo anterior y quedó 60,2% por encima del promedio de las últimas cinco campañas. Además, el rendimiento promedio nacional llegó a 23,6 quintales por hectárea, superando el récord de 23,4 quintales registrado en 2024/25.
La comercialización también muestra un mayor ritmo. Según la Secretaría de Agricultura, las compras de grano correspondientes a la campaña 2025/26 alcanzan 4,8 millones de toneladas, un 49,7% más que en el mismo momento del ciclo anterior. Para la campaña 2026/27, en tanto, ya se registraron operaciones anticipadas por 81.400 toneladas.
Las perspectivas para el próximo ciclo mantienen al girasol entre los cultivos con mayor potencial de expansión. La BCBA proyectó una superficie de 3 millones de hectáreas para 2026/27, lo que implicaría un nuevo récord histórico y un crecimiento del 5,3% respecto de la campaña anterior. El incremento estáría concentrado principalmente en el sur de Buenos Aires y La Pampa.
Arranco la siembra de girasol, la nueva campaña ya esta en marcha con muy buenas perspectivas. https://t.co/Se5jznoVcr
— ASAGIR (@asagirok) July 31, 2026
En paralelo, el USDA elevó sus proyecciones para la producción argentina y estima una cosecha de 8 millones de toneladas en 2026/27, un 6,7% más que las 7,5 millones de toneladas calculadas para el ciclo anterior. El organismo también proyecta exportaciones argentinas de aceite de girasol por 2,05 millones de toneladas.
El escenario internacional, sin embargo, estará marcado por una fuerte recuperación de la oferta. El USDA prevé una producción mundial de girasol de 62,6 millones de toneladas, un 13,8% más interanual, mientras que la molienda alcanzaría 55,76 millones de toneladas. La producción mundial de aceite llegaría a 23,5 millones de toneladas y el consumo crecería 11,4%.
El principal cambio se observará entre los competidores del hemisferio norte. Ucrania, Rusia y la Unión Europea alcanzarían en conjunto 43,2 millones de toneladas, un 17,2% más que en el ciclo previo. Rusia produciría 20,7 millones de toneladas, Ucrania 13 millones y la Unión Europea 9,5 millones.
Uno de los pocos datos negativos para nuestro país es que la mayor la oferta internacional limitará la participación relativa argentina en el mercado de aceite. Mientras Rusia proyecta exportaciones por 5 millones de toneladas y Ucrania por 4,9 millones, la participación argentina en el comercio mundial pasaría del 14,3% al 13,1%.