El peronismo comenzó a mostrar en los últimos días algunas señales de acercamiento entre sectores que durante meses estuvieron enfrentados.
La necesidad de construir una estrategia común frente al gobierno de Javier Milei y, al mismo tiempo, ordenar la discusión interna de cara a 2027 llevó a referentes de distintas tribus a volver a sentarse en una misma mesa.
Sin embargo, cuando empezaban a aparecer gestos de distensión, el senador bonaerense Mario Ishii lanzó un duro mensaje que volvió a poner el foco sobre las diferencias dentro del PJ.
"Teléfono para los compañeros", tituló Ishii el mensaje que difundió públicamente. Allí cuestionó la conducción del peronismo, reclamó una autocrítica profunda y puso en duda la continuidad de los mismos dirigentes y estrategias que, según su mirada, llevaron al espacio a las últimas derrotas electorales.
"El peronismo no puede seguir esperando resultados distintos haciendo siempre lo mismo", advirtió el histórico dirigente de José C. Paz.
El mensaje fue leído en el marco de una interna que excede la discusión nacional y que tiene uno de sus principales escenarios en la provincia de Buenos Aires, donde Ishii mantiene una relación cada vez más tensa con el gobernador Axel Kicillof. Pero el tuit, sin embargo, dejó dardos tácitos hacia La Cámpora y Máximo Kirchner en particular.
TELÉFONO PARA LOS COMPAÑEROS
— Mario Ishii (@ishiiargentina) August 14, 2026
El peronismo no puede seguir esperando resultados distintos haciendo siempre lo mismo. Con los mismos dirigentes, las mismas estrategias y la misma forma de conducir que nos llevaron a las últimas derrotas, el resultado será el mismo. Nadie puede… pic.twitter.com/b8HrY72gHf
El mensaje de Ishii apareció después de una reunión que había generado expectativas respecto de una posible recomposición del peronismo.
Sergio Massa, Máximo Kirchner y Axel Kicillof protagonizaron una cumbre del Partido Justicialista en la Ciudad de Buenos Aires con un objetivo central: unificar posiciones frente al Gobierno nacional y defender la continuidad de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) ante el intento oficial de eliminarlas.
El encuentro se desarrolló en el Hotel Emperador, en Retiro, y se extendió durante más de tres horas. Además del tridente integrado por Massa, Máximo Kirchner y Kicillof, participaron los gobernadores Sergio Ziliotto, Ricardo Quintela, Gildo Insfrán y Gustavo Melella, el senador Gerardo Zamora y los jefes de los bloques parlamentarios peronistas Germán Martínez y José Mayans.
La foto política tuvo un significado particular porque reunió a dirigentes que durante los últimos meses habían mantenido fuertes diferencias respecto de la estrategia electoral, la conducción partidaria y el rumbo de la oposición.
Uno de los datos que más llamó la atención fue el clima entre Kicillof y Máximo Kirchner. Según quienes participaron del encuentro, ambos mantuvieron un trato cordial y directo, luego de un prolongado período sin diálogo presencial.
El acercamiento no implica que las diferencias hayan desaparecido. Pero sí representó un gesto político relevante en un momento en el que distintos sectores del peronismo comenzaron a advertir que la fragmentación puede convertirse en un obstáculo de cara a 2027.
La defensa de las PASO funcionó como uno de los puntos capaces de reunir a sectores que hasta hace poco transitaban caminos separados.
La discusión no se limita al mecanismo de selección de candidatos. También expresa una disputa más amplia sobre cómo debe reorganizarse el peronismo frente al Gobierno de Milei y qué esquema de alianzas podría construir para las próximas elecciones.
En ese escenario, la coordinación opositora en el Senado para frenar proyectos oficiales sensibles, entre ellos la flexibilización de la Ley de Tierras, funcionó como un antecedente que permitió retomar conversaciones entre distintos sectores.

En ese contexto de acercamientos, Ishii volvió a marcar distancia. "Con los mismos dirigentes, las mismas estrategias y la misma forma de conducir que nos llevaron a las últimas derrotas, el resultado será el mismo", sostuvo.
Ishii también cuestionó cualquier intento de sostener liderazgos indefinidamente: "Nadie puede pretender conducir eternamente un movimiento sin una autocrítica profunda".
Y completó con una definición que sintetiza su reclamo: "El liderazgo no se hereda ni se impone; se renueva con resultados, con participación y con el respaldo de la gente".
Aunque el mensaje no menciona explícitamente a ningún dirigente, su publicación se produce en un momento en que la discusión sobre la conducción del peronismo bonaerense tiene a Kicillof, Máximo Kirchner y otros referentes en el centro de la escena.
Esto no es un problema de partidos políticos es una situación social que les compete a todos, nacional y provincial
— Mario Ishii (@ishiiargentina) June 24, 2026
Hoy tuvimos sesión ordinaria luego de 6 meses, pedí la palabra para hablar de la situación social que atraviesa la provincia, pero las disputas políticas no… pic.twitter.com/Ha9xp5Ustj
El posicionamiento de Ishii tampoco puede separarse de la fuerte tensión que mantiene con el gobernador bonaerense.
El senador viene reclamando respuestas frente a la situación social, alimentaria y sanitaria del Conurbano y convirtió esas demandas en una de las principales líneas de su actividad legislativa.
La tensión llegó a uno de sus puntos más altos durante una sesión del Senado bonaerense, cuando Ishii cuestionó públicamente a Kicillof.
"Yo lo invité al gobernador a que camine un poco por el Conurbano. No lo ha hecho", sostuvo entonces.
❗️ TODO ROTO: MARIO ISHII CRITICÓ A AXEL KICILLOF EN PLENA SESIÓN DEL SENADO BONAERENSE Y CRUZÓ A VERÓNICA MAGARIO, QUE LE CORTÓ EL MICRÓFONO
— Diagonales (@diagonalesweb) June 24, 2026
El senador Mario Ishii cuestionaba la gestión de Axel Kicillof y reclamaba por la situación de los hospitales cuando Verónica Magario… pic.twitter.com/kMyaMQ7mTX
El dirigente de José C. Paz también denunció una situación crítica en los hospitales provinciales, a los que describió como "abandonados, desbordados y sin insumos".
El episodio terminó además con un fuerte cruce institucional cuando la vicegobernadora Verónica Magario le interrumpió el discurso y le cortó el uso de la palabra al considerar que había excedido el límite de cinco minutos establecido para las exposiciones.