Neuquén consolidó el crecimiento del empleo privado registrado como uno de los principales indicadores de su estrategia de desarrollo económico. Entre 2023 y 2025, la provincia sumó casi 12.000 nuevos puestos de trabajo formales, lo que representa un incremento del 7,1%. En el mismo período se radicaron 186 nuevas empresas.
Los datos fueron destacados por el gobernador Rolando Figueroa, quien sostuvo que el objetivo de la política económica provincial no es únicamente incrementar la actividad, sino lograr que el crecimiento se traduzca en oportunidades laborales para la población.
TRABAJAMOS EN EQUIPO
— Rolo Figueroa (@Rolo_Figueroa) August 13, 2026
Tenemos una hoja de ruta clara para el futuro de Neuquén, donde cada ministerio tiene un rol protagonista.
Con objetivos definidos, planificación, esfuerzo y trabajo constante, estamos construyendo el rumbo que Neuquén necesita para seguir creciendo. pic.twitter.com/CcDDROt4TM
A la evolución del empleo se suman otros indicadores sociales. Según las cifras difundidas por el Gobierno provincial, la desocupación se redujo un 64% y la cantidad de hogares en situación de pobreza cayó un 45% durante los últimos dos años.
Uno de los programas centrales de la estrategia es Emplea Neuquén, que articula capacitación, orientación e intermediación laboral. Desde su implementación, 32.415 personas completaron su legajo y 11.792 accedieron a un empleo formal. Además, 7.039 continúan activas en el mercado laboral.
La política de empleo está acompañada por un esquema de promoción de inversiones. A través de Invierta Neuquén, la provincia busca facilitar la radicación de empresas, impulsar nuevos proyectos y diversificar la matriz productiva mediante beneficios vinculados al Régimen de Promoción de Inversiones.
El desafío también está puesto en aumentar el impacto local de sectores como los hidrocarburos, la construcción, el comercio, la industria, el turismo y los servicios. En particular, el Gobierno busca que el desarrollo de Vaca Muerta genere mayores oportunidades para empresas y trabajadores neuquinos.

En esa línea, la contratación de proveedores locales por parte de las operadoras de Vaca Muerta creció un 20% durante el último año, según los datos difundidos por la gestión provincial. La intención es que una mayor proporción de los recursos generados por la actividad hidrocarburífera permanezca dentro de Neuquén.
Figueroa defendió esa política al señalar que el crecimiento de la actividad debe generar un impacto concreto sobre la economía provincial. Para el gobernador, incorporar empresas neuquinas a las cadenas de producción resulta clave para transformar la expansión energética en empleo y oportunidades.
La formación ocupa otro lugar central en el esquema provincial. El crecimiento de Vaca Muerta y la llegada de nuevas inversiones generan una demanda creciente de trabajadores con conocimientos específicos, por lo que Neuquén busca anticiparse a esas necesidades.
En ese marco funciona el Instituto Vaca Muerta, orientado a la capacitación vinculada con la industria del petróleo y el gas. El programa Emplea Neuquén también permite vincular los perfiles de quienes buscan trabajo con las necesidades concretas de las empresas.

Para Figueroa, el desafío consiste en modificar la relación entre crecimiento económico y desarrollo social. “Está bueno que crezca el Producto Bruto Geográfico. Ahora, ¿qué problema teníamos? Que el Producto Bruto Geográfico venía creciendo hace muchos años, pero seguíamos teniendo una tasa de desocupación alta y más del 40 por ciento de la gente en situación de pobreza”, planteó.
Con esa mirada, la Provincia proyecta extender la estrategia hacia 2030, con eje en infraestructura, educación, energía, conectividad, inversión y desarrollo de proveedores. El objetivo es que el crecimiento asociado a Vaca Muerta no quede limitado a los indicadores de producción, sino que se traduzca en nuevas empresas, empleo formal y mayores oportunidades para las familias neuquinas.