Una protesta de trabajadores tercerizados generó este viernes demoras, largas filas y complicaciones en Aeroparque Jorge Newbery, en una jornada especialmente sensible por el movimiento de pasajeros en la previa del fin de semana largo.
La medida comenzó cerca de las 6 de la mañana en el hall central de la terminal y tuvo especial impacto en los mostradores de check-in de Aerolíneas Argentinas. Las dificultades se concentraron en el despacho de equipaje y la atención al público, mientras cientos de pasajeros buscaban iniciar sus viajes.
Pero el conflicto no terminaría con la protesta de este viernes. Los trabajadores anticiparon una nueva medida de fuerza para el próximo martes y señalaron que buscarán sumar el acompañamiento de otras organizaciones gremiales, sociales y políticas.
De esta manera, quienes tengan previsto utilizar Aeroparque durante esa jornada deberán seguir con atención la evolución del conflicto y las comunicaciones de las compañías aéreas, ya que todavía no se conoce qué alcance tendrá la próxima protesta ni cuál podría ser su impacto sobre la operación de los vuelos.

La manifestación fue encabezada por empleados de GPS, una empresa tercerizada que presta servicios para Aerolíneas Argentinas. El reclamo central es la reincorporación del delegado sindical Luciano Corradi.
Desde el sector gremial denunciaron que su desvinculación fue ilegal y tuvo carácter antisindical. Vincularon la decisión con la participación de Corradi en protestas contra los proyectos de privatización de la aerolínea estatal y con reclamos por las condiciones laborales de los trabajadores tercerizados.
El propio delegado sostuvo públicamente que su despido representa una represalia por su actividad sindical y por haber encabezado reclamos laborales dentro de la compañía.
Durante la mañana, los manifestantes se concentraron con pancartas y realizaron cánticos en defensa de los puestos de trabajo y de Aerolíneas Argentinas, mientras la protesta se hacía sentir en uno de los sectores de mayor circulación de la terminal.
La principal preocupación para los pasajeros está puesta ahora en la continuidad del conflicto. Los trabajadores aseguraron que la protesta de este viernes fue el comienzo de un plan de lucha y confirmaron una nueva medida para el martes.

Por el momento no se informó qué modalidad tendrá esa protesta ni si implicará una interrupción de tareas que pueda afectar directamente la programación de los vuelos. Sin embargo, el antecedente de este viernes mostró que una concentración en sectores sensibles de la terminal puede provocar filas y demoras en distintos momentos del proceso previo al embarque.
El escenario obliga especialmente a quienes tengan vuelos programados para el martes a mantenerse atentos a eventuales novedades sobre la medida y al estado de sus servicios antes de dirigirse al aeropuerto.
Así, un conflicto originado por el despido de un delegado de una empresa tercerizada comienza a trasladar sus consecuencias a los pasajeros. Tras una primera jornada con demoras en la previa del fin de semana largo, el próximo martes aparece ahora como la fecha clave para saber hasta dónde escalará la disputa.