14/08/2026 - Edición Nº1284

Internacionales

Después del sismo

Colombia entra en la etapa más dura del terremoto: el desafío que empieza ahora

14/08/2026 | El sismo dejó más de 100.000 afectados y obliga a Colombia a pasar del rescate urgente a la reconstrucción.



Cuatro días después del terremoto que sacudió el oeste de Colombia, la emergencia comenzó a cambiar de dimensión. El balance supera los 280 fallecidos, mientras cientos de personas permanecen desaparecidas y cerca de 4.000 resultaron heridas. Más de 100.000 habitantes fueron afectados en distintos grados y los equipos de emergencia continúan trabajando entre estructuras colapsadas, aunque la posibilidad de localizar nuevos sobrevivientes disminuye con el paso de las horas. 

El movimiento tuvo una magnitud de 7,4 y se produjo el lunes 10 de agosto a las 7:34, con epicentro cerca de San José del Palmar, en Chocó, y una profundidad de 103 kilómetros. El Servicio Geológico Colombiano lo identificó como el sismo de mayor magnitud registrado en el país durante el siglo XXI. Sus efectos se extendieron desde áreas rurales del Pacífico hasta ciudades como Cali, Pereira y Manizales, lo que amplió considerablemente la superficie que ahora necesita asistencia. 

 


Colombia es un país del extremo norte de Sudamérica. Su paisaje cuenta con bosques tropicales, las montañas de los Andes y varias plantaciones de café.

Miles de viviendas abren una emergencia diferente

El siguiente problema ya no está solamente debajo de los escombros, sino en las ciudades y pueblos que deberán volver a funcionar. Los balances oficiales contabilizan decenas de miles de viviendas averiadas y más de 10.000 completamente destruidas, además de centros educativos, establecimientos de salud, carreteras, acueductos, puentes y edificios afectados. Esto convierte la reconstrucción en una operación que involucrará simultáneamente vivienda, servicios públicos, transporte, educación y atención sanitaria. 

El gobierno de Abelardo de la Espriella anunció que utilizará el mecanismo constitucional de Emergencia Económica y proyectó la creación de un fondo especial para concentrar recursos nacionales e internacionales destinados a la recuperación. La administración también comenzó a convocar al sector privado para acelerar la reparación de viviendas e infraestructura, en un escenario donde la respuesta inmediata tendrá que convivir con decisiones presupuestarias de largo plazo. 


Colombia pasa del rescate a una reconstrucción que alcanzará a miles de familias.

La reconstrucción puede durar mucho más que la emergencia

Chocó representa uno de los puntos más complejos de esta segunda etapa por las distancias, el terreno y las dificultades de conexión con algunas comunidades. La magnitud territorial del desastre obliga a distribuir alimentos, agua, refugios temporales, atención médica y equipos técnicos mientras continúan las evaluaciones de estructuras. Al mismo tiempo, las réplicas mantienen presión sobre habitantes y rescatistas, especialmente en construcciones que ya sufrieron daños durante el movimiento principal. 


El terremoto dejó más de 100.000 afectados y daños extendidos en el oeste del país. 

El terremoto entra así en una fase menos visible pero decisiva: conseguir que decenas de miles de familias puedan volver a una vivienda segura y que los servicios esenciales recuperen su funcionamiento. La búsqueda de desaparecidos continúa siendo prioritaria, pero los próximos días también comenzarán a definir cuánto costará reconstruir las regiones afectadas y cuánto tiempo necesitará Colombia para recuperar la normalidad después del sismo más potente que registra el país en este siglo.