Tether consiguió uno de los respaldos contables más esperados de la industria de las criptomonedas. KPMG U.S. auditó por primera vez los estados financieros completos de Tether International correspondientes a 2025 y emitió una opinión sin salvedades, conocida habitualmente como una opinión limpia. La propia KPMG confirmó posteriormente a Reuters que realizó el trabajo bajo los estándares profesionales de AICPA, aunque limitó sus comentarios adicionales por confidencialidad con el cliente.
Los estados auditados muestran, según la compañía, que sus reservas superaban sus pasivos en US$6.814 millones al cierre de 2025. La revisión alcanzó transacciones, sistemas, valoraciones, contrapartes, documentación y activos que respaldan a USDT, e incluso incluyó la inspección física de los lingotes de oro mantenidos por Tether. Sin embargo, hay una diferencia importante: los estados financieros y el informe completo no fueron publicados para su consulta pública cuando se conoció el anuncio.
La novedad está en el alcance del examen realizado sobre la compañía. Durante años, Tether publicó atestaciones periódicas preparadas por BDO Italia que verificaban información determinada sobre reservas y pasivos en una fecha concreta. Una auditoría financiera completa va más allá: analiza los estados contables del ejercicio, operaciones, documentación, flujos de efectivo, criterios de valoración y evidencia utilizada para respaldar las cuentas presentadas por la empresa.
La diferencia tiene especial importancia porque USDT funciona como una stablecoin, un activo digital diseñado para mantener un valor cercano a un dólar mediante reservas que permitan atender las obligaciones asociadas a los tokens emitidos. Tether informó que alrededor de US$183.000 millones en USDT estaban en circulación, por lo que cualquier evaluación sobre la calidad y suficiencia de esos activos tiene consecuencias para una infraestructura utilizada ampliamente en pagos, ahorro y negociación de criptomonedas.

La opinión de KPMG puede reforzar la posición de Tether frente a inversores e instituciones que reclamaban una revisión contable más amplia. También podría aumentar las expectativas sobre otros grandes emisores de stablecoins, porque introduce un parámetro de auditoría financiera tradicional en un mercado que durante años dependió principalmente de reportes de reservas. La opinión limpia, sin embargo, corresponde a las cuentas examinadas de 2025 y no funciona como una garantía automática sobre resultados o solvencia futuros.

El punto pendiente será comprobar si este nivel de auditoría se convierte en una práctica periódica y cuánto de esa información llegará directamente al público. Tether puede exhibir ahora la confirmación de una de las cuatro grandes firmas internacionales de auditoría, pero analistas e inversores todavía no cuentan con los estados financieros completos publicados para examinarlos por sí mismos. El anuncio cierra una discusión histórica para la empresa y, al mismo tiempo, abre otra sobre cuál será el estándar de transparencia de las stablecoins más grandes.