14/08/2026 - Edición Nº1284

Agro

Ganadería

“La gente tiene que empezar a comer”: el fuerte planteo de un consignatario de hacienda

14/08/2026 | Alfonso Monasterio consideró que más allá de los aumentos en los remates vacunos, la calle tiene la última palabra al momento de convalidar estas subas



El consumo de la carne vacuna en Argentina sigue sin repuntar, más allá de la estabilidad en los precios tanto de la hacienda como en los mostradores de las carnicerías. Tras un comienzo de año con fuertes subas en los valores ganaderos -que se trasladaron a los precios de venta al público- a partir de abril comenzó un período de cierta tranquilidad en las cotizaciones. 

La estabilidad de los últimos meses marcó un cambio respecto de las fuertes subas registradas a fines de 2025 y comienzos de 2026. Pero la estabilización de los precios no significó una recuperación del consumo: el poder adquisitivo del salario se derrumbó y esto se refleja en consumidores que migran a otras carnes, como los casos de pollo y cerdo. 

De acuerdo a datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), durante el primer semestre del año el consumo de carne vacuna cayó 11,5% interanual, hasta 1,02 millones de toneladas. En tanto, calcularon que en los últimos doce meses, el consumo por habitante se ubicó en 47 kilos, 4,2 kilos menos que un año antes.

La pérdida de participación de la carne vacuna también puede observarse frente a otras proteínas. Un informe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) mostró que en el último año el consumo anual de carne vacuna pasó de 49,5 a 44,5 kilos por habitante, mientras que el cerdo avanzó hasta 19,3 kilos. 

Precio, el factor determinante

La diferencia de precios aparece como uno de los factores que explican el cambio: en ese período, la carne vacuna aumentó 64%, frente a una suba de 25% para el cerdo.

Mientras el mercado interno muestra esta retracción, la exportación mantiene una dinámica diferente. Durante el primer semestre de 2026, Argentina exportó 336.200 toneladas de carne vacuna por unos USD 2.288,1 millones, con un crecimiento interanual de 7,1% en volumen y de 43,3% en ingresos. China concentró el 60,3% de los volúmenes exportados durante los primeros seis meses.

De esta manera, el mercado de la carne vacuna llega a los últimos meses con dos señales contrapuestas: los precios en los mostradores dejaron atrás la aceleración de comienzos de año y encontraron mayor estabilidad, pero el nivel alcanzado continúa condicionando el consumo interno. Al mismo tiempo, la demanda externa sostiene la actividad exportadora y mantiene la competencia por la hacienda disponible.

La mirada de los consignatarios

En la formación de los precios las subastas ganaderas son el primer paso, con el Mercado Agroganadero de Cañuelas (MAG) como plaza de referencia en las cotizaciones bovinas. En diálogo con NewsDigitales, Alfonso Monasterio -de la casa consignataria Monasterio Tattersall- consideró que en último mes, el novillo se ubicó entre los $4.500 -$5.000 el kilo en pie.

Pero al ser consultado sobre si estos valores representan un punto de equilibrio fue tajante: "Yo te diría que la gente tiene que empezar a comer, porque la verdad, que hoy si hablás de 10 a 15 lucas por un pedazo de carne contra un café a 5 lucas, no tiene mucho sentido".

Y advirtió: "Eso me demuestra que el consumo está complicado, no es que la carne está cara, está todo caro". Con respecto a los precios en Cañuelas, consideró que si pueden alcanzarse buenos precios, "ese número te lo tiene que convalidar la calle".