16/08/2026 - Edición Nº1286

Internacionales

Actividad sísmica

España vuelve a temblar: Granada registra un sismo de 5 tras Colombia y Venezuela

14/08/2026 | Un sismo de magnitud 5 sacudió Granada mientras Colombia y Venezuela aún afrontan graves crisis sísmicas.



España volvió a sentir un movimiento sísmico relevante durante la madrugada del sábado 15 de agosto. El terremoto alcanzó una magnitud de 5,0 mbLg y se produjo a las 01:04:40 hora local al noreste de Alhendín, en Granada. El Instituto Geográfico Nacional le asignó una intensidad máxima V y situó el foco a apenas 2 kilómetros de profundidad. La combinación de una magnitud moderada con un origen tan superficial ayuda a explicar la fuerte percepción del movimiento en el entorno del epicentro, dentro de una provincia acostumbrada a registrar actividad sísmica pero no siempre episodios de esta magnitud.

La sacudida estuvo precedida por varias señales sísmicas en el entorno metropolitano de Granada. Durante el viernes 14 de agosto, el IGN registró un terremoto de magnitud 3,7 al noroeste de La Zubia, otro de 2,2 cerca de Villa de Otura y uno de 2,3 al noreste de Ogíjares apenas una hora antes del movimiento principal. La secuencia coloca nuevamente el foco sobre la cuenca granadina, aunque su existencia no permite anticipar con precisión la evolución posterior. El propio registro oficial permanece sujeto a modificaciones mientras las estaciones y los especialistas refinan los parámetros de cada evento.

 


Granada es una ciudad en la región de Andalucía en el sur de España, en la ladera de las montañas de la Sierra Nevada. 

Colombia y Venezuela, dos desastres de otra escala

La coincidencia temporal adquiere otra dimensión porque Colombia todavía procesa el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto. El epicentro quedó localizado en San José del Palmar, Chocó, a 103 kilómetros de profundidad, dentro de una región marcada por la subducción de la placa de Nazca bajo la Sudamericana. La subducción ocurre cuando una placa tectónica se introduce por debajo de otra y acumula tensiones capaces de liberarse mediante terremotos. El último balance oficial colombiano difundido el 13 de agosto contabilizaba 281 fallecidos, 3.971 heridos y 379 desaparecidos, además de decenas de miles de familias afectadas.

Colombia, a su vez, fue golpeada pocas semanas después de una catástrofe todavía mayor en Venezuela. El 24 de junio se produjo allí un doblete sísmico, dos grandes terremotos muy próximos en espacio y tiempo: primero uno de magnitud 7,2 y luego otro de 7,5 apenas segundos después. El evento principal fue superficial y estuvo asociado al límite entre las placas del Caribe y Sudamérica. Al cumplirse un mes de la tragedia, Naciones Unidas informaba de más de 5.300 fallecidos, 16.700 heridos y cerca de 18.000 personas que habían perdido sus viviendas, mientras la reconstrucción continuaba en varias regiones del país.

Tres sistemas tectónicos distintos

La proximidad de las fechas no convierte a España, Colombia y Venezuela en partes de una misma cadena sísmica. Granada pertenece a las Cordilleras Béticas, una de las regiones de mayor actividad sísmica de la península Ibérica; Colombia está condicionada por la subducción de Nazca bajo Sudamérica; y el terremoto venezolano respondió a una ruptura superficial en el límite entre las placas del Caribe y Sudamérica. La sismología reconoce que grandes terremotos pueden inducir actividad a grandes distancias bajo determinadas condiciones, pero ese fenómeno no permite asumir una conexión automática. Hasta ahora, las fuentes oficiales consultadas no establecen un vínculo causal entre estos tres episodios.


Casa afectada por el terremoto en Colombia. JAIME SALDARRIAGA - AFP.

El terremoto español debe interpretarse desde la dinámica propia de Granada y no como una extensión de las crisis sudamericanas. El IGN considera la cuenca de Granada una de las zonas con mayor sismicidad de toda la península y señala que allí predominan terremotos corticales, superficiales y de magnitud baja a moderada, aunque existen antecedentes históricos destructivos. La sucesión de Venezuela, Colombia y ahora España puede reforzar la sensación de una actividad global excepcional, pero la comparación más útil está en otro lugar: profundidad, tipo de falla, características del terreno, vulnerabilidad de los edificios y preparación ante emergencias pueden hacer que terremotos de magnitudes diferentes produzcan consecuencias radicalmente distintas.


Edificio colapsado en La Guaira tras el terremoto en Venezuela el 24 de junio del 2026. 
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