El Movimiento Derecho al Futuro, espacio político que conduce Axel Kicillof, eligió una canción con una historia particularmente cargada para construir uno de sus últimos mensajes audiovisuales contra Javier Milei.
Se trata de "Disculpe", una zamba compuesta por el uruguayo Hugo Ferrari que, además de haber sido popularizada en Argentina por Hernán Figueroa Reyes, quedó fuertemente asociada en Uruguay con la propaganda de la dictadura cívico-militar que gobernó entre 1973 y 1985.
La elección resulta llamativa por el sentido político que el propio espacio de Kicillof le dio a la pieza. En el video, el gobernador bonaerense aparece presentado como una expresión de los valores nacionales y del arraigo popular, mientras que Milei es mostrado en escenas vinculadas con Donald Trump y Kristalina Georgieva, en una representación destinada a asociarlo con intereses y referencias externas.
El contraste no es casual: es precisamente uno de los ejes centrales de la letra de "Disculpe". El problema es que esa misma oposición entre "lo propio" y "lo extranjero" fue utilizada décadas atrás por la derecha uruguaya y, posteriormente, por la dictadura de ese país para atacar a los sectores de izquierda.
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— Movimiento Derecho al Futuro (@MOVIMIENTODAF) August 15, 2026
"Disculpe" fue escrita por Hugo Ferrari, músico y escritor nacido en Colonia, Uruguay, a fines de la década de 1960. La canción surgió en un contexto de fuerte polarización política y cultural, cuando en Uruguay cobraba fuerza el llamado Canto Popular, asociado en buena medida a expresiones de protesta social y a sectores de izquierda.
Ferrari desarrolló una postura explícitamente enfrentada a ese movimiento. Su composición fue concebida como una respuesta a la denominada "canción protesta" y planteaba una defensa de las raíces nacionales frente a las ideologías que, desde su perspectiva, provenían del exterior.
El eje de la canción queda sintetizado en una de sus frases más conocidas: "Usted habla por boca de otra gente y yo soy solo el eco de mi pueblo". También contrapone las referencias a "otras tierras" con la defensa de la patria y utiliza la imagen del hornero, que protege su propio nido, frente a los tordos que pretenden empollar en uno ajeno.
La canción, por lo tanto, no nació como una pieza de propaganda de una dictadura. Su origen fue anterior al golpe de Estado uruguayo de 1973. Pero su contenido político encontró posteriormente un lugar privilegiado dentro del discurso oficial del régimen.
En Uruguay, "Disculpe" fue interpretada por Los Nocheros, un conjunto folklórico que adoptó una estética influenciada por grupos argentinos como Los Chalchaleros. Hacia fines de los años 60, la canción comenzó a ser identificada con el movimiento de "antiprotesta" y fue adoptada por sectores de la derecha política uruguaya.
Después del golpe de Estado de 1973, esa asociación adquirió una dimensión completamente diferente. La dictadura uruguaya, a través de sus mecanismos de propaganda y control cultural, convirtió a "Disculpe" en una de las expresiones musicales más representativas de su discurso nacionalista.
La investigación académica sobre la música durante el régimen señala que la canción resumía buena parte del relato oficial: la amenaza de las ideologías internacionales, la idealización de la patria y la pretensión de representar al "verdadero" pueblo frente a quienes eran presentados como influenciados por ideas extranjeras.

El vínculo llegó a un extremo inusual: un decreto gubernamental obligó a las radios uruguayas a emitir "Disculpe" cada dos horas. La información aparece documentada tanto por investigaciones sobre la música oficial de la dictadura como por archivos de la cultura popular uruguaya.
La canción incluso formó parte del "Álbum de la Orientalidad", editado en 1975 a instancias de la Dirección Nacional de Relaciones Públicas, la DINARP, organismo central de la propaganda del régimen.

Así, una canción que originalmente había sido concebida como una respuesta ideológica a la canción de protesta terminó integrada al aparato cultural de una dictadura que perseguía, censuraba y exiliaba a numerosos artistas vinculados con expresiones críticas.
Luego de la dictadura, el propio Ferrari creó un semanario llamado Disculpe. Se extendió hasta 1990. Allí utilizaba la sátira y el humor político para expresar la postura de la derecha nacionalista que defendía la actuación de las Fuerzas Armadas frente a las revisiones de los crímenes del régimen dictatorial.