15/08/2026 - Edición Nº1285

Economía

ajuste previsional

¿Te alcanza? El verdadero impacto del bono de ANSES en el bolsillo de los jubilados

15/08/2026 | El poder adquisitivo de las jubilaciones mínimas se redujo significativamente más que el del resto de los haberes por el congelamiento del bono.



El gobierno de Javier Milei sostiene congelado el bono para los jubilados y pensionados que perciben el haber mínimo, desde marzo de 2024.

La falta de actualización de los $70.000 deterioró fuertemente el poder de compra del bono.

A su vez, genera que los haberes más bajos sean los más afectados: perdieron más capacidad adquisitiva que los haberes que se ubican por encima del umbral mínimo.

El impacto en los bolsillos del congelamiento del bono

El bono para la mínima es de $70.000 desde marzo de 2024, hace más de dos años. El poder de compra del bono se ha visto fuertemente deteriorado: perdió el 56% de su valor real.

Para recuperar al menos la capacidad adquisitiva de marzo de 2024, el bono debiera ser en agosto de $160.482.

Poder adquisitivo del bono para jubilados de la mínima

Asimismo, de haberse incrementado el bono en la misma línea que los haberes, tendría que ser en agosto de $218.559,63. Es decir, el bono debiera ser el triple de lo que es hoy.

Para graficar la pérdida del poder de compra, en base a los datos disponibles del INDEC (hasta julio de 2026), podemos utilizar distintos alimentos de la canasta básica:

  • Con el bono, en marzo de 2024, se podían comprar 11 kilos de asado, mientras en julio de 2026, solo se pueden comprar 4.
  • Se adquirían 32 kilos de pan, y hoy solo 15.
  • Se podían comprar 54 paquetes de fideos, y ahora solo 41.
  • Se compraban 30 kilos de pollo, y hoy solo 15.
  • En marzo de 2024, el bono alcanzaba para 58 sachet de leche, mientras en julio se adquieren 35.
  • El bono de $70.000 podía adquirir 56 yogurts, pero ahora solo compra 25.

Capacidad de compra de alimentos con el bono para jubilados de la mínima

La desigualdad en porcentajes

En términos porcentuales, el aumento de la jubilación mínima va por debajo de los haberes más altos.

Por ejemplo, en agosto, la mínima subió 1,6%, mientras que el resto de los haberes se incrementaron 1,89%.

Si bien la diferencia puede parecer marginal en un mes, en el acumulado es más que significativa: desde marzo de 2024, las jubilaciones mínimas subieron 140%, mientras los haberes más altos treparon 212%.

El congelamiento del bono trae así una profunda heterogeneidad entre los jubilados: el poder adquisitivo de la mínima perdió 19,1% desde la asunción de Milei, mientras la capacidad de compra de los haberes más altos se recortó 1,6%.

En suma, el Ministerio de Economía que comanda Luis Caputo continúa utilizando a los jubilados y pensionados más desfavorecidos como variable de ajuste.