16/08/2026 - Edición Nº1286

Sociedad


Liberación del mercado

Polémica por los "e-puchos": cuestionan la nueva regulación de vapeadores en Argentina

16/08/2026 | Cinco organizaciones de la salud advierten que la apertura comercial de los cigarrillos electrónicos avanzó más rápido que los controles oficiales.



El debate sobre los cigarrillos electrónicos, los dispositivos de tabaco calentado y las bolsas de nicotina sumó un nuevo capítulo de tensión en el país. Cinco de las organizaciones sanitarias y de la sociedad civil más influyentes de la Argentina cuestionaron con dureza el impacto de los últimos cambios normativos. Alertaron, además, sobre la proliferación de discursos comerciales que promocionan estos productos como supuestas "innovaciones favorables para la salud" o herramientas de "reducción de daños" frente al cigarrillo tradicional.

La controversia escaló a partir de la Resolución 549/2026 del Ministerio de Salud, publicada en mayo. La medida derogó las prohibiciones anteriores, fijó pautas para la comercialización de estos dispositivos y creó el Registro de Productos de Tabaco y Nicotina (RPTN). En este padrón deben inscribirse desde los vapeadores y sus líquidos hasta los sticks de tabaco calentado y las bolsas de nicotina.

Sin embargo, el núcleo de la protesta médica apunta a un peligroso desfasaje: la liberación del mercado avanzó antes de que los mecanismos de control, registro y trazabilidad estuvieran operativos. Para colmo, la implementación del RPTN fue prorrogada por hasta 180 días a través de la Resolución 796/2026, dejando un peligroso vacío de fiscalización en la práctica.

"El objetivo comercial ya se está cumpliendo; el sanitario todavía no se ve", resumieron de forma lapidaria en un comunicado conjunto la Unión Antitabáquica Argentina (UATA), la Fundación Interamericana del Corazón Argentina (FIC), la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), la Asociación Argentina de Tabacología (AsAT) y la Fundación para el Desarrollo de Políticas Sustentables (Fundeps).

En relevamientos realizados en comercios porteños, las entidades detectaron e-cigarrillos a la venta sin número de registro visible. Lo que más preocupa es su exhibición estratégica junto a golosinas, chocolates y bebidas de consumo masivo, una táctica que busca normalizar el consumo de nicotina entre niños y adolescentes.

El alerta global de la OMS

La preocupación local va en sintonía con las advertencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que viene encendiendo alarmas por la agresiva estrategia publicitaria hacia los jóvenes. Según datos del organismo internacional, las ventas globales de bolsas de nicotina superaron los 23.000 millones de unidades en 2024, lo que representó un salto de más del 50% respecto al año anterior.

Desde la OMS enfatizan que ni los vapeadores ni el tabaco calentado son inocuos. Los aerosoles de los cigarrillos electrónicos contienen sustancias tóxicas y nicotina, mientras que las emisiones del tabaco calentado liberan compuestos nocivos muy similares a los del humo del cigarrillo convencional. Por esta razón, el organismo exige regulaciones estrictas y rechaza que las tabacaleras adopten el concepto de "reducción de daño" como estrategia de marketing.

El comunicado de los especialistas sumó un punto de conflicto institucional: denunciaron la participación de un alto funcionario nacional de la cartera sanitaria en un encuentro destinado a defender la apertura regulatoria del sector. En ese sentido, las ONGs exigieron máxima transparencia sobre el financiamiento y los vínculos entre los grupos de interés que intervienen en la discusión pública.

Las organizaciones reclaman superar la falsa dicotomía entre "prohibir" o "liberar". Piden que las políticas de salud pública se diseñen en base a evidencia científica independiente, mecanismos de control efectivos y garantías de transparencia. Mientras la discusión técnica continúa en los despachos oficiales, en la calle la realidad es una sola: los "e-puchos" ya están al alcance de cualquiera.