16/08/2026 - Edición Nº1286

Política

Gobierno

La pelea que sacude al CONICET: una frase encendió la interna científica

16/08/2026 | El Gobierno negó el deterioro del sistema científico, pero investigadores salieron al cruce y cuestionaron el rumbo de la gestión libertaria.



El presidente del CONICET, Daniel Salamone, quedó en el centro de una nueva disputa política entre el Gobierno y la comunidad científica después de rechazar las críticas por el estado del organismo. El funcionario negó que exista un “cientificidio”, descartó una fuga de cerebros provocada por la actual gestión y defendió la política de becas impulsada por la administración de Javier Milei.

Salamone sostuvo que la cantidad de becas otorgadas “supera a la de años previos” y afirmó que el objetivo oficial es conservar la excelencia del sistema y aumentar su impacto productivo. También cuestionó el diagnóstico de quienes denuncian un fuerte desfinanciamiento y aseguró que buena parte de la emigración de investigadores se produjo durante gobiernos anteriores.

Las declaraciones se producen en un momento de fuerte tensión entre el Ejecutivo y las universidades, los organismos científicos y distintos sectores de la comunidad académica. Esta semana, investigadores, técnicos y docentes volvieron a movilizarse para reclamar mayor financiamiento y advertir por el deterioro de las condiciones de trabajo.

La oposición al discurso oficial

La respuesta llegó rápidamente desde el propio sistema científico. Daniel Feierstein, investigador principal del CONICET, calificó las declaraciones de Salamone como “muy desafortunadas” y cuestionó directamente el rumbo adoptado por el Gobierno.

El investigador sostuvo que los salarios se encuentran en niveles extremadamente bajos y advirtió que la crisis también alcanza a los subsidios destinados a proyectos. Según explicó, la interrupción de investigaciones ya aprobadas puede provocar la pérdida de equipos y de recursos que el Estado había destinado durante años.

El planteo introduce una discusión política de fondo: qué modelo de ciencia pretende impulsar el Gobierno y cuánto financiamiento público está dispuesto a sostener. Mientras la Casa Rosada plantea una mayor orientación hacia la producción y el sector privado, los investigadores reclaman continuidad presupuestaria y políticas de largo plazo.

La fuga de científicos, otro frente de conflicto

Desde la UNSAM, Juan Esteban Ugalde, director del IIBio, también cuestionó el diagnóstico oficial. Aseguró que existen menos ingresos al sistema y que jóvenes investigadores que terminan sus tesis encuentran cada vez menos posibilidades de continuar una carrera científica.

En la misma línea, Juan Manuel Carballeda, investigador del CONICET, afirmó que existen profesionales que están abandonando el país o trasladándose al sector privado. También cuestionó la falta de subsidios y el deterioro de las becas.

El enfrentamiento expone así una diferencia política cada vez más marcada: mientras el Gobierno busca presentar su política científica como una transformación orientada a la eficiencia y la producción, buena parte de la comunidad científica sostiene que el ajuste está debilitando un sistema construido durante décadas. El cruce por las palabras de Salamone volvió a poner esa disputa en primer plano.