La familia del presidente de Ecuador, Daniel Noboa, atraviesa uno de sus momentos más dolorosos. Stefano Noboa Valbonesi, el tercer hijo que esperaba junto a la primera dama Lavinia Valbonesi, falleció luego de una complicación durante el embarazo que obligó a realizar una intervención médica de emergencia.
La noticia fue confirmada durante la noche del sábado 15 de agosto por la ministra de Gobierno, Nataly Morillo, quien comunicó públicamente la pérdida y expresó sus condolencias a la familia presidencial.
La funcionaria explicó que Valbonesi tuvo que ser sometida a una intervención de emergencia a raíz de una complicación en el embarazo. Hasta el momento, la familia mantuvo en reserva otros detalles médicos sobre lo ocurrido.
Con profundo pesar informo al país que la familia presidencial atraviesa la dolorosa pérdida de su tercer hijo, Stefano Noboa Valbonesi.
— Nataly Morillo Solórzano (@natalymorillos) August 16, 2026
La primera dama, Lavinia Valbonesi, fue sometida a una intervención de emergencia debido a una complicación durante su embarazo.…
Tras conocerse el fallecimiento, el Gobierno ecuatoriano dispuso que la bandera del Palacio de Carondelet, sede de la Presidencia en Quito, permanezca a media asta durante tres días como señal de duelo y respeto por la pérdida.
La noticia provocó numerosas expresiones de acompañamiento en Ecuador, tanto desde ámbitos políticos como sociales, en un contexto en el que el Gobierno optó por mantener un tono reservado respecto de la situación familiar.
Noboa y Valbonesi ya son padres de Álvaro y Furio, nacidos en 2022 y 2024. Stefano iba a ser el tercer hijo de la pareja.

Morillo eligió sus redes sociales para comunicar oficialmente lo sucedido. Allí señaló que la familia presidencial atravesaba la pérdida de Stefano Noboa Valbonesi y pidió respeto para Daniel Noboa y Lavinia Valbonesi en medio del duelo.
La confirmación puso fin a las versiones que habían comenzado a circular durante las horas previas sobre el estado de salud de la primera dama.
Valbonesi había mantenido durante los últimos meses algunas apariciones públicas mientras transitaba su embarazo, pero la complicación que derivó en la intervención se produjo de manera imprevista.
Desde la Presidencia no se difundieron, por el momento, precisiones adicionales sobre la evolución médica de la primera dama ni sobre eventuales cambios en la agenda oficial del mandatario.
La decisión de colocar la bandera de Carondelet a media asta terminó convirtiéndose en la expresión institucional de un dolor que, más allá de la exposición pública de sus protagonistas, pertenece a la esfera más íntima de la familia presidencial ecuatoriana.
