Isa Lascombes y Agustina Nicoli son dos de las jugadoras que integraron la selección argentina +35 de hockey sobre césped, el plantel máster que cerró una campaña histórica en el Mundial de la categoría disputado recientemente en Bélgica y Países Bajos. El equipo terminó en el quinto puesto, el mejor resultado que consiguió nuestro país, tras caer en cuartos de final ante las neerlandesas, anfitrionas y potencias mundiales de este deporte.
El +35 es la categoría de ingreso al hockey máster: cada cinco años, según el año de nacimiento de cada jugadora, se pasa a la siguiente franja etaria. El plantel que compitió en el Mundial fue, en su gran mayoría, el mismo que el año pasado se consagró campeón del Panamericano en Paraguay, con algunas incorporaciones nuevas para la convocatoria. Ahora, con el certamen ya concluido, más de la mitad del equipo pasará a la categoría +40 por edad, lo que anticipa un recambio importante de cara al próximo ciclo.
En diálogo con NewsDigitales, Lascombes y Nicoli -jugadoras de Regatas de Bella Vista y Club Ciudad de Buenos Aires, respectivamente- repasaron cómo vivieron este Mundial desde adentro, el peso de cruzarse con Países Bajos y cómo hacen para compatibilizar el deporte con su vida diaria.
-¿Cuáles son las sensaciones de haber llegado a este quinto puesto, el mejor resultado de Argentina en la categoría?
Agustina Nicoli: No llegamos a ser campeonas, pero nos fuimos muy satisfechas por los resultados. Para la categoría fue un resultado histórico, porque el +35 es una categoría muy activa, todavía muy competitiva a nivel mundial. Nos encontramos con equipos súper potentes.
Isa Lascombes: Terminar quintas por detrás de países como Países Bajos, Alemania, Inglaterra y Nueva Zelanda es, para Argentina, un hecho súper importante. Llegamos a cuartos de final y perdimos con las locales sabiendo que son potencia. Íbamos con expectativas de llegar al podio, no se dio, pero creemos que es parte de la historia que vamos dejando en el +35.
-¿En qué se diferencia el hockey máster del seleccionado profesional de las Leonas y los Leones?
-L: Nosotras somos autoconvocadas y, después de un proceso de entrenamiento, quedamos seleccionadas. En eso difiere bastante con lo que son las Leonas y los Leones, que son los planteles de la Mayor. Para mí, por ejemplo, este fue mi primer Mundial. No obstante acá todas somos profesionales, muchísimas somos madres, y eso también es lindo porque se comparte mucho con los demás países.

-¿Cómo hacen para compatibilizar el hockey con el trabajo y la familia?
-N: Estamos súper agradecidas con las familias, las propias y las ajenas, porque cuando acompañan a tus compañeras están haciendo algo por todas. Tuvimos semanas de cinco días de entrenamiento: arrancábamos el día a las 6 o 7 de la mañana con el trabajo o la escuela y entrenábamos de noche, con partidos entre semana hasta las 11 o 12. Es un proyecto que elegimos nosotras, no es una fuente de trabajo, es pura pasión.
-L: En mi caso tuve que faltar dos semanas a mi trabajo para poder cumplir este sueño que no sabíamos que teníamos. Agradecí mucho el acompañamiento que tuve, porque sin eso se hace muy cuesta arriba.
-¿Quiénes están al frente del cuerpo técnico y dónde entrenan habitualmente?
-N: El entrenador es Gabriel Ruderman, el ayudante es Cristian Aguirre y nuestra jefa de equipo es María José Marengo. Como queríamos llegar lo más alto posible, salimos a buscar canchas por nuestra cuenta, más allá de lo que ofrece la asociación: fuimos a Hindú, Ferro, Comunicaciones, el CENARD, e hicimos amistosos en Huracán, Club Ciudad y Hacoaj. Tuvimos compañeras que venían desde Gualeguay, Brandsen, Tandil y Carhué: un plantel bien federal.
-¿Cómo manejaron el tema de las redes sociales durante la competencia, para no perder el foco?
-L: Teníamos nuestros momentos de concentración, de videoanálisis, y ahí era condición apagar los teléfonos. En otros momentos nos gustaba compartir, porque muchas familias querían viajar y no pudieron, entonces las hacíamos partícipes desde acá.
-N: También buscamos todo el tiempo estar haciendo cosas juntas como equipo, y eso hizo que estemos más conectadas en el tiempo libre que cada una por su lado.
-¿Qué significa el hockey para cada una de ustedes?
-L: Uff, ¡qué pregunta! Jajaja. Para mí es una pasión, juego desde que tengo 8 años. Es un vicio, porque lo he tratado de dejar muchas veces y nunca pude. Gané experiencias, amigas, aprendizajes de todo tipo.
-N: Para mí fue una escuela de vida. Estoy en el club desde los 5 años y juego al hockey desde los 6. Es como mi autolegado: de ahí saqué los valores que tengo y todo lo que hoy soy.

-Se suele decir que el básquet te hace levantarte rápido, el rugby es la resistencia, el fútbol aporta la pasión. ¿Qué enseña el hockey para la vida diaria?
-L: Creo que una de las cosas que más te da es aprender a superarte a pesar de la frustración, de saber que a veces las cosas no se dan como uno quiere. Cuando te tocan días difíciles, podés apoyarte en la de al lado, que te tira una palabra de aliento y te ayuda a levantarte. Ahí hay otro aprendizaje para la vida: a veces es difícil y siempre se sale adelante de a dos o de a más.
N: Y, la resiliencia, tanto como equipo como individual. Se pone en juego cómo sos vos y cómo sos dentro de un equipo, para mí el hockey es como un rompecabezas. Además, a diferencia del fútbol, en el hockey no existe eso de que una jugadora se las coma todas y quiera hacer el gol sola. Hay equipos donde los entrenadores fomentan ese perfil individual porque encuentran una jugadora muy habilidosa, pero a largo plazo eso desestabiliza y genera más efecto negativo que positivo. Si no se juega en equipo, el hockey es muy difícil de llevar a la cancha.
-¿En quiénes se inspiraron o quiénes son sus referentes del hockey argentino?
-N: En mi club jugaba Cecilia Rognoni, que después fue mi entrenadora cuando era chica. Para mí fue una gran referente, una persona súper humilde y muy buena jugadora.
-L: Y también está la generación de Luciana Aymar, que para nosotras es como la Messi del hockey. Hoy en día seguimos viendo los videos de cómo jugaba ella, de su calidad y su habilidad.
-Aymar, Rognoni, Delfina Merino, Vanina Onetto… ¿sienten que ellas fueron parte de una generación dorada del hockey argentino, algo así como la del Manu Ginóbili y el Chapu Nocioni en el básquet?
-N: Tal cual, se juntaron las estrellas y coincidieron en una generación. Hoy en día hay muchas Leonas muy jóvenes que ya son referentes, pero también porque las redes sociales ayudan muchísimo a que se las conozca. En nuestra época no había nada de eso, entonces era más difícil conocer a tantas jugadoras de otros países.
-¿Qué viene ahora, cuál es el próximo paso?
-L: Descansar. Primero, descansar (risas).
-N: Más de la mitad del plantel pasa ahora a la categoría +40 por la edad, así que también vamos a hacer un poco el duelo de que se nos desarma el equipo. Todavía no hay nada confirmado sobre si va a haber Panamericano en 2027, así que en función de eso se abrirán las próximas convocatorias.
Mientras reponen las energías tras la extenuante gira, las Leonas también disfrutan del Diploma de Honor que el Senado de la Nación les otorgó en julio a todas las categorías de hockey máster (+35 y superiores). El reconocimiento fue impulsado en el marco del encuentro "El deporte amateur como embajador argentino" en la antesala del Mundial, pero que les sirvió como apoyo invaluable para sus carreras.