Pitty La Numeróloga vuelve a estar en el centro de una fuerte polémica. Una exempleada, identificada como Gisela Irustia, inició una demanda contra la empresaria por $120 millones y la acusa de haber protagonizado un episodio de violencia física y psicológica. El caso fue difundido por Fernanda Iglesias en Puro Show, donde la mujer también brindó detalles sobre lo que, según su relato, ocurrió en una oficina de Palermo.
De acuerdo con la denuncia citada en el programa, Irustia había dejado de trabajar para Pitty después de atravesar distintos conflictos laborales y, tiempo después, recibió un llamado para acercarse a la oficina con el objetivo de cobrar salarios que, según afirmó, estaban pendientes.
Sin embargo, aseguró que el encuentro terminó de una manera completamente diferente a la que esperaba. “Yo me había ido del trabajo porque sufría muchas cosas, tanto de Pitty como de su mano derecha. No pagaba lo que correspondía, me fui, y un día me llama. Me hizo una emboscada”, relató Gisela durante su entrevista.

Según contó Irustia, Pitty inicialmente la recibió de manera afectuosa, pero la situación cambió cuando ingresó a la oficina. “Cuando me atiende me abraza y cuando cierra la puerta, sale su mano derecha filmándome, el abogado, la hermana de ella y ahí empezó a agredirme. ‘Ahora me vas a decir cuánto me robaste’, me decían”, recordó.
La presentación judicial, según lo informado en Puro Show, describe un escenario de violencia y sostiene que la mujer habría sido “empujada, retenida y sujetada del cuello por sujetos que alegaban ser fuerza policial sin identificación alguna”.Irustia también afirmó que durante el episodio recibió amenazas y que varias personas registraban la situación con sus teléfonos celulares. “Tiene una manera muy mala de tratar a la gente. Me juró que me iba a meter presa. Todos grabándome”, aseguró.
La exempleada sostuvo además que, después de retirarse del lugar y regresar a su casa, descubrió que las imágenes que habían sido tomadas durante el episodio comenzaron a circular. “Después aparecieron las fotos. Decía ‘difundan’ y una foto, escrachándome, con ‘chorra’”, afirmó.
Según su relato, la exposición no habría quedado limitada a las redes sociales. Gisela aseguró que Pitty también habría ido hasta la casa de su padre para hablar sobre ella. “Fue a defenestrarme”, sostuvo. La mujer aseguró que las consecuencias del episodio afectaron su estado emocional y que quedó con estrés postraumático y depresión.

En medio de la denuncia, Fernanda Iglesias señaló que Pitty se encontraría en rebeldía por no haberse presentado a una instancia de mediación y que el caso avanzaría hacia un juicio.
Irustia, por su parte, cuestionó la imagen pública de quien fuera su empleadora y aseguró que existe una diferencia entre la personalidad que muestra públicamente y la que, según su experiencia, habría conocido en el ámbito laboral. “No es lo que demuestra ser. Te muestra dos caras. Yo me llevaba bien con ella, es otra persona. Lo que me hizo es de alguien que no está bien”, sostuvo. Finalmente, la exempleada definió a Pitty con una frase contundente: “Es una persona oscura”.
Las acusaciones forman parte del relato de Irustia y de la denuncia judicial mencionada en televisión. No se trata de hechos establecidos judicialmente, por lo que será la Justicia la que deberá determinar las responsabilidades correspondientes.