La consultora DC Consultores difundió su informe nacional de julio, titulado "El rumbo no se negocia". Relevó 1.940 casos en todo el país entre el 24 y el 26 de julio, por dispositivos móviles, con un margen de error de 2,5 puntos.
Una de las preguntas fue directa: si la Argentina ya dejó atrás la peor parte de la crisis o si todavía está estancada.
El 40,2% siente que la Argentina está estancada en un punto de incertidumbre. El 38,5% cree que ya pasó lo peor y que el país se recupera.
Entre las dos posiciones hay 1,7 puntos de diferencia. El margen de error del estudio es de 2,5. Es decir: la diferencia es más chica que el error de la propia medición, así que las dos mitades están empatadas.
Dos años y medio después de la asunción de Javier Milei, la mitad del país cree que lo peor terminó y la otra mitad cree que no. Ninguna de las dos puede decir que gana.
Otro 12,1% va más lejos: piensa que la peor parte todavía no llegó.
Acá aparece el dato más fuerte del informe, y está en la última pregunta.
El 58,5% de los consultados les reclama a gobernadores e intendentes aplicar una "motosierra a la política": cortar asesores, pauta publicitaria y cargos, sin tocar áreas clave.
En la misma encuesta, apenas el 4,9% pide profundizar la motosierra dentro del Estado nacional.

La misma consultora lo midió en la provincia de Buenos Aires. En un sondeo del 27 de julio al 3 de agosto sobre 1.410 casos, el 73,7% pidió una reforma administrativa que baje el gasto político y la presión impositiva. En mayo, tras otro relevamiento bonaerense, el director de DC Consultores Aníbal Urios resumió a MDZ el humor social hacia Axel Kicillof: "le piden que haga recortes a lo Milei".
La herramienta que Milei convirtió en símbolo de su gestión conserva demanda social, pero apuntada hacia abajo: provincias y municipios. El reclamo de recorte no desapareció, se mudó de destinatario.
El 9 de julio, en la Casa Histórica de Tucumán, Milei reunió a 13 gobernadores y les pidió acompañar una segunda etapa de reformas. Dijo tener "el Congreso más reformista de nuestra historia". La encuesta muestra que los votantes les exigen a esos mismos gobernadores algo más concreto: que el ajuste empiece por sus propios presupuestos.

Consultados por la mejora que esperan con más urgencia:
La mayoría ya no pide sacar. Pide poner en marcha.

Ante la pregunta por la principal fortaleza del Gobierno:
La bandera con la que Milei llegó al poder en 2023, la pelea contra la clase política, quedó última.

Respecto al rumbo del Gobierno:
Sumados los dos primeros, el 61,9% acompaña el programa económico. Sólo el 38,1% acompaña el paquete completo.
En Radio Continental, el 29 de julio, Aníbal Urios advirtió que dividir la oferta oficialista complica las chances de Milei. En junio, ante Realpolitik, había resumido el riesgo del Gobierno: "El único enemigo que hoy tiene el presidente es el tiempo".

Respecto a la razón por la que el peronismo aún no encuentra un líder fuerte:
Sólo uno de cada diez señala las internas. La semana pasada, Máximo Kirchner, Sergio Massa y Kicillof se reunieron para ordenarlas. La encuesta ubica el problema principal en otro lado: el vínculo con la sociedad.
El 45,3% decidirá por la economía: inflación, salarios y costo de vida. El 40,5% por el desarrollo: empleo e inversiones. El 11,8% por el rol del Estado y el 2,4% por la falta de alternativas opositoras.

Entre los dos primeros suman 85,8%. El bolsillo y el trabajo definen la elección.
El informe fue elaborado por una consultora cuyo director viene midiendo un respaldo sostenido al rumbo oficial. Otros relevamientos de julio, según el propio Urios, empezaron a detectar un deseo de cambiar ese rumbo.
TM