Federaciones docentes convocaron a un paro universitario que comenzará este martes 18 de agosto y se extenderá, por el momento, hasta el sábado 22, en reclamo de la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario sancionada por el Congreso.
La protesta es impulsada principalmente por la Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires (AGD-UBA) y forma parte del plan de lucha que los gremios vienen llevando adelante contra el Gobierno de Javier Milei.
En la UBA, la medida alcanzará a todas las facultades, aunque la adhesión dependerá de cada cátedra. Mientras tanto, las autoridades universitarias informaron que los edificios permanecerán abiertos durante toda la semana.
El eje principal de la protesta es exigir que el Gobierno aplique de manera “inmediata” la Ley de Financiamiento Universitario.
Los gremios también denuncian una fuerte pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores docentes y no docentes y reclaman una actualización de los presupuestos destinados a hospitales universitarios y becas.

Desde AGD-UBA cuestionaron la situación salarial y señalaron que, a partir del cobro de los haberes correspondientes a julio, los trabajadores constataron que el Ejecutivo continúa sin cumplir con lo establecido por la ley.
Según las federaciones, la recomposición salarial pendiente alcanza al 31,2%, a lo que se suma el reclamo por el pago retroactivo correspondiente al período desde la entrada en vigencia de la normativa.
La nueva medida de fuerza fue definida en el marco del plan de lucha de la Conadu Histórica. Desde AGD-UBA señalaron que el objetivo es sostener las medidas hasta que el Gobierno regularice las obligaciones que, según los gremios, mantiene con las universidades nacionales.
“El Gobierno mantiene la deuda y los trabajadores de las universidades nacionales el plan de lucha”, expresaron desde el gremio.
Además, indicaron que la asamblea de AGD tomó como mandato la posibilidad de avanzar hacia un paro por tiempo indeterminado si no existen respuestas oficiales. La organización también reclamó una nueva marcha nacional para visibilizar el conflicto y presionar al Ejecutivo.

Desde AGD-UBA rechazaron lo que calificaron como “semejante entrega” y cuestionaron el aumento ofrecido a los trabajadores universitarios.
Según el gremio, la propuesta representa “menos de la mitad de lo que les adeudan” y podría contribuir a postergar el cumplimiento integral de la Ley de Financiamiento.

Los docentes también cuestionaron el rol de algunas organizaciones universitarias que aceptaron determinadas propuestas y señalaron que eso podría debilitar el plan de lucha.
La nueva protesta se produce luego de varios meses de tensión entre las universidades nacionales y la administración de Javier Milei.
Desde el Gobierno sostienen que cumplen con las partidas presupuestarias destinadas al sistema universitario y, en anteriores oportunidades, calificaron las medidas de fuerza como “muy políticas”.

Los gremios, en cambio, aseguran que los fondos y salarios continúan por debajo de lo establecido por la legislación sancionada por el Congreso.
Con el inicio del paro este martes, el conflicto vuelve a ocupar el centro de la agenda universitaria. Por ahora, la medida está prevista hasta el sábado 22, aunque los sindicatos ya advierten que podría profundizarse si no reciben respuestas del Gobierno nacional.
ND