El fenómeno de los outsiders vuelve a ganar espacio en la discusión electoral de cara a 2027, con figuras del mundo empresarial, los medios y las redes sociales que comienzan a aparecer con fuerza en las mediciones de opinión pública. Un relevamiento de DC Consultores, realizado entre enero y julio de 2026, muestra quiénes son los perfiles que mejor consideración generan.

El ranking está encabezado por Daniel Hadad, quien alcanza un 44,8% de consideración pública y se ubica claramente por encima del resto de los nombres incluidos en el estudio. En segundo lugar aparece Marcos Galperín, fundador de Mercado Libre, con 30,1%.
Más atrás se ubican Daniel Vila, con 18,7%, y Mario Pergolini, con 18,4%. La lista continúa con Diego Recalde, que registra 17,1%; Agustín Laje, con 15,7%; y Tomás Rebord, que alcanza el 10,2%.
El relevamiento se completa con Dante Gebel, que obtiene 8,5%, y Jorge Brito, con 7,9%. La diversidad de perfiles incluidos refleja que el fenómeno excede al empresariado y alcanza también a comunicadores, productores, escritores y figuras con fuerte presencia pública.

Para Aníbal Urios, director de DC Consultores, estos números no representan solamente un dato de popularidad. El especialista sostiene que el crecimiento de los outsiders funciona como un síntoma de las dificultades que atraviesa la política tradicional para representar las demandas de una parte de la sociedad.
Según el análisis, los perfiles que mejor miden comparten determinadas características: aparecen vinculados con la gestión, el desarrollo, la inversión y la capacidad de resolver problemas concretos. En ese sentido, la sociedad no buscaría simplemente “caras nuevas”, sino dirigentes capaces de ofrecer respuestas diferentes a las estructuras partidarias tradicionales.
El contexto político también favorece esa aparición. Un relevamiento de la Universidad de San Andrés citado en el estudio señala que el 69% de los consultados está insatisfecho con la marcha del país, mientras que la gestión de Javier Milei registra un 35% de aprobación y un 61% de desaprobación.
La economía continúa además como una de las principales preocupaciones. Falta de trabajo, bajos salarios, corrupción y pobreza aparecen entre los problemas que más inquietan a los argentinos, en un escenario donde la discusión electoral comienza a estar cada vez más vinculada con el bolsillo.

El antecedente inmediato es 2023, cuando Milei logró llegar a la Presidencia desde fuera de las estructuras tradicionales y convirtió el rechazo a la dirigencia política en uno de los ejes de su construcción. De cara a 2027, el interrogante es si alguno de estos outsiders podrá repetir ese recorrido.
Por ahora, la encuesta deja una señal política concreta: mientras los partidos tradicionales buscan ordenar sus liderazgos, figuras provenientes de otros ámbitos comienzan a ocupar un espacio cada vez mayor en la consideración pública.