La creciente dificultad de los hogares argentinos para afrontar sus deudas volverá a ocupar el centro de la agenda social este martes, cuando organizaciones sindicales y movimientos sociales se movilicen hacia el Ministerio de Economía para reclamar una respuesta del Gobierno. La protesta comenzará a las 14 y tendrá como destino el Palacio de Hacienda.

La convocatoria fue impulsada por la UTEP, cuyo secretario general es Alejandro Gramajo, y contará con la participación de la CGT, la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma. Los manifestantes se concentrarán en Paseo Colón y Estados Unidos y en Independencia y Paseo Colón, desde donde marcharán hasta Hipólito Yrigoyen 250.
El reclamo apunta principalmente a los hogares que recurren al crédito para afrontar gastos básicos como alimentos, medicamentos, alquileres y servicios. Según los datos difundidos por las organizaciones, más de 5,5 millones de familias atraviesan situaciones de impago o fuertes atrasos.
La movilización se produce en medio de un fuerte contraste entre las organizaciones que reclaman asistencia y la posición de la Casa Rosada. Javier Milei sostuvo que las deudas constituyen una operación entre privados y descartó que el Estado deba intervenir para resolver los compromisos asumidos por los particulares.

El escenario de morosidad, sin embargo, muestra un marcado deterioro. Según datos del Banco Central, el incumplimiento de los préstamos a hogares llegó al 12,7% en junio de 2026, frente al 2,5% registrado en octubre de 2024. Además, 5,8 millones de personas acumulan atrasos superiores a 90 días.
El problema también alcanza a las fintech y billeteras virtuales. Un informe de la Defensoría del Pueblo bonaerense ubicó en 33% la proporción de deudores morosos dentro de ese segmento, mientras que otros relevamientos registraron un fuerte incremento de la mora bancaria durante los últimos meses.

Desde la oposición, Axel Kicillof también puso el foco en el fenómeno y difundió un informe de su ministro de Gobierno, Carlos Bianco, que vinculó el crecimiento del endeudamiento con la insuficiencia de los ingresos para cubrir los gastos cotidianos.
La protesta de este martes podría convertirse así en una nueva señal de presión sobre el Gobierno por el deterioro de las condiciones económicas de los hogares. La UTEP ya anticipó que continuará con movilizaciones y actividades durante las próximas semanas, mientras la discusión sobre qué hacer con las familias endeudadas empieza a instalarse con mayor fuerza en la agenda política.