Luis Vadalá quedó durante años asociado a la historia de amor que mantuvo con Moria Casán. El vínculo comenzó en la década del 90, cuando él trabajaba en un taller mecánico, y se extendió durante aproximadamente diez años. La relación lo llevó de una vida alejada de los medios a convertirse en una figura reconocida dentro del ambiente artístico. Durante ese período, Vadalá y Moria compartieron la vida cotidiana y ensamblaron sus familias. La actriz ya era madre de Sofía Gala, fruto de su relación con Mario Castiglione, mientras que Luis tenía a su hija Ingrid.
Sin embargo, la separación marcó un antes y un después para el empresario, que con el paso del tiempo intentó reconstruir su vida lejos de la exposición que había adquirido durante su relación con la diva. Después de terminar su relación con Moria Casán, Luis Vadalá blanqueó su romance con Noelia, con quien tuvo a su hijo Ramiro.

Aunque su nombre continuaba vinculado al mundo del espectáculo, Vadalá no consiguió desarrollar una carrera estable en los medios. En 2007 tuvo una breve participación en Gran Hermano Famosos, pero debió abandonar el reality debido a problemas de salud. Aquel paso por la televisión se convirtió en uno de sus últimos momentos de exposición pública. Años después, intentó regresar al ambiente artístico desde otro lugar.
En 2014 se sumó a un proyecto teatral junto a Álvaro Oxoby. Ambos apostaron por Fiestísima, una obra presentada en Mar del Plata. Sin embargo, la propuesta no prosperó y, tras la salida de su socio, Vadalá decidió alejarse nuevamente del circuito artístico.
Con el tiempo, el empresario comenzó a dedicarse a diferentes actividades laborales. Primero estuvo al frente de un lavadero de autos y luego encontró una nueva oportunidad en el rubro gastronómico. En 2016 abrió una franquicia de Panaderías del Pueblo en el barrio porteño de Flores. Allí atendía personalmente y llevaba una vida completamente diferente a la que había tenido durante los años de exposición junto a Moria.

Fue precisamente en ese lugar donde las cámaras de un programa de espectáculos volvieron a encontrarlo. Sin embargo, Vadalá dejó en claro que no quería hablar sobre su pasado con la diva. Prefería mantener distancia de aquella etapa y evitar cualquier conflicto relacionado con su antigua relación. Su nueva vida estaba centrada en el trabajo y en conservar un perfil bajo.
A pesar de su decisión de alejarse de los medios, todavía era reconocido por algunas personas en la calle. Esa situación reflejaba una particular contradicción: había dejado atrás la exposición, pero su paso por el mundo del espectáculo había quedado instalado en la memoria del público.

Además de su recorrido laboral, Luis Vadalá mantuvo durante años un fuerte vínculo con el básquetbol. El club I.C.D. Pedro Echagüe, institución de la que era habitué y jugador histórico, lo despidió públicamente a mediados de 2023. A través de sus redes sociales, la entidad recordó su trayectoria dentro del club y envió sus condolencias a familiares y amigos.
Ese reconocimiento permitió conocer una faceta de Vadalá que había quedado relegada detrás de su relación con Moria Casán. Para quienes lo conocieron en ese ámbito, su identidad también estaba ligada al deporte y a los espacios que frecuentaba lejos de las cámaras.
En 2023 se conoció la noticia de la muerte de Luis Vadalá, a los 69 años. El empresario permanecía internado en el Hospital Británico. Tras conocerse el fallecimiento, Moria Casán hizo llegar sus condolencias a la familia a través de su representante, Maxi Cardaci. Sin embargo, la artista evitó realizar declaraciones públicas extensas sobre la muerte de quien había sido su pareja durante una década.

Consultada por el periodista Daniel Gómez Rinaldi sobre cómo había recibido la noticia, la diva respondió de manera breve: “Nada que decir, solo que estoy viva preparándome para hacer ‘Brujas 30 años’”. La respuesta llamó la atención por su tono distante y volvió a poner bajo la lupa la historia que ambos habían compartido.
Ahora, con el estreno de la serie basada en la vida de Moria Casán, Luis Vadalá vuelve a quedar en el centro de la conversación. Pero detrás del personaje que durante años apareció junto a la diva hubo una historia mucho más amplia: un hombre que pasó de trabajar en un taller mecánico y convivir con una de las figuras más populares del país a elegir una vida sencilla, ligada al trabajo, al deporte y cada vez más alejada de los medios.