La crisis de Flybondi sumó un nuevo capítulo y esta vez impacta directamente sobre la venta de pasajes. En las últimas horas, la página web oficial de la compañía dejó de funcionar y dos de las principales agencias de viajes, Despegar y Almundo, dejaron de ofrecer sus vuelos.
La situación se produce después de semanas marcadas por cancelaciones, reducción de personal y problemas operativos. Y ocurre pese a que recientemente la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) permitió que la low cost continuara operando luego de aprobar el plan de acción presentado por su controlante, COC Global.
Al intentar ingresar al sitio de Flybondi, la página no permite actualmente realizar las operaciones habituales. Al mismo tiempo, los vuelos de la compañía tampoco aparecen disponibles para la compra en Despegar y Almundo.
En ambos casos, las empresas aclararon que la decisión podría ser temporal si cambia la situación de la aerolínea.
Flybondi
— Seba - El chico de las millas ✈️ (@chicodlasmillas) August 18, 2026
Q.E.P.D
26/01/2018 - 18/08/2026
Ya no funciona ni la web pic.twitter.com/YYem6r7I79
Fuentes cercanas a Despegar explicaron que la compañía decidió ajustar el inventario disponible “para evitar cualquier contratiempo” ante el escenario que atraviesa la low cost.
Desde CVC, el grupo propietario de Almundo, dieron otra explicación. Indicaron que la plataforma “no está comercializando sus vuelos debido a que se encuentra en mantenimiento la integración online de la aerolínea con terceros”.
De esta manera, quienes buscan actualmente vuelos de Flybondi no encuentran disponibilidad a través de dos de las principales plataformas de venta de pasajes del país.
El nuevo problema comercial aparece luego de que ANAC aprobara sin objeciones el plan de acción que había solicitado a COC Global para intentar normalizar la operación.
La compañía quedó bajo fuerte observación después de acumular cancelaciones y alteraciones en su programación que afectaron a miles de pasajeros.

Los problemas para comercializar vuelos no comenzaron en Argentina. Las autoridades brasileñas ya habían impuesto restricciones a la compañía como consecuencia de las cancelaciones registradas en las rutas que conectan ambos países.
Inicialmente, la medida alcanzó a los vuelos hacia Florianópolis, Maceió y Salvador y posteriormente se extendió también a Río de Janeiro.
La decisión llegó después de un deterioro significativo de la operación: durante julio, Flybondi canceló el 79% de sus vuelos con Brasil.
Los problemas tampoco se limitaron al mercado internacional. Durante el primer semestre, la low cost concentró cerca de tres de cada cuatro cancelaciones registradas en Argentina.
La situación se agravó posteriormente hasta llegar a jornadas de virtual paralización, con cancelaciones de toda la programación prevista y tripulaciones suspendidas.
Detrás de los problemas operativos también se profundizó el conflicto laboral.
En diálogo con este medio, Cecilia, una de las trabajadoras afectadas, describió la magnitud del ajuste que atravesó la empresa durante los últimos meses.
Según denunciaron los exempleados, desde marzo unas 700 personas quedaron afectadas entre despidos y retiros voluntarios, sobre una dotación que rondaba los 1.500 trabajadores.
“Éramos 1.500 y 700 estamos afuera. Todos los días nos enteramos de que despiden gente”, aseguró.
Los exempleados también realizaron movilizaciones para reclamar por salarios e indemnizaciones que, según denuncian, todavía no fueron abonados.
Para muchos trabajadores, además, la pérdida del empleo llegó en un momento en el que su situación económica personal ya estaba deteriorada.

Las dificultades de la compañía también generaron reclamos fuera del país.
En abril, la Asociación Peruana de Agentes Afiliados a IATA (Apaai) había advertido que los problemas operativos de Flybondi estaban trasladando costos a las agencias de viajes locales.
La Asociación Peruana de Agencias de Viajes y Turismo (Apavit), por su parte, cuestionó “la falta de estabilidad operativa, regularidad y cumplimiento de los vuelos programados” y advirtió que la situación afectaba directamente a las empresas encargadas de emitir los pasajes.
En paralelo, circulan versiones sobre una posible reconversión de parte del negocio hacia una operación de carga bajo el nombre OCA Air, en medio de las dificultades financieras y operativas que atraviesa la low cost.