18/08/2026 - Edición Nº1288

Internacionales

Escalada aérea

Ucrania lanzó 620 drones sobre Moscú tras un ataque ruso que mató a diez

18/08/2026 | La ofensiva alcanzó la región de la capital y Crimea, mientras un misil golpeó una zona comercial de Járkov y dejó al menos 18 heridos.



La guerra entre Rusia y Ucrania vivió este martes una de sus jornadas aéreas más intensas. Autoridades rusas afirmaron que Ucrania lanzó 620 drones contra Moscú y sus alrededores, en uno de los mayores ataques de ese tipo sobre la región de la capital. Horas después, un bombardeo ruso mató a diez personas en Pechenihy, una localidad del nordeste ucraniano, y Kiev prometió responder.

Según el alcalde de Moscú, las defensas derribaron 180 aparatos sobre la región. Restos de drones alcanzaron un depósito de comercio electrónico y otras instalaciones, y al menos tres personas resultaron heridas, entre ellas una niña de diez años. En Crimea, península ucraniana anexada por Rusia en 2014, los ataques provocaron cortes de electricidad en varias zonas y complicaron el suministro durante horas.


Un agente ucraniano recorre la zona destruida por el ataque ruso en Pechenihy. La ofensiva golpeó el centro de la localidad y provocó graves daños en edificios y vehículos.

Ucrania amplía sus ataques de largo alcance

Ucrania ha intensificado sus operaciones contra refinerías, depósitos y centros logísticos rusos. Busca reducir la capacidad de Moscú para sostener una invasión iniciada a gran escala en febrero de 2022 y demostrar que la retaguardia rusa tampoco está fuera de alcance. El uso masivo de vehículos no tripulados permite saturar las defensas, aunque una parte importante sea interceptada.

La respuesta rusa golpeó el centro de Pechenihy, en la región de Járkov. Dos pequeños misiles de crucero impactaron cerca de una intersección transitada, rodeada por viviendas, comercios, una cafetería y una oficina de correos. Además de los diez fallecidos, hubo por lo menos 18 heridos. Quedaron dañadas diez casas, cinco negocios y quince automóviles. Las imágenes mostraron vehículos quemados y cuerpos cubiertos sobre la calle.

Una guerra aérea cada vez más profunda

El intercambio expone cómo la guerra se desplazó hacia campañas de largo alcance capaces de castigar ciudades y redes energéticas lejos del frente. Rusia aumentó sus ataques durante el verano para aprovechar la escasez ucraniana de interceptores, especialmente frente a misiles balísticos. Ucrania, a su vez, amplió la cantidad y el radio de sus drones de fabricación propia.

El costo civil sigue creciendo. Durante julio, las víctimas civiles registradas en Ucrania aumentaron casi un tercio respecto de junio. Ambos gobiernos niegan atacar deliberadamente a la población, pero la magnitud de las salvas y la proximidad de objetivos militares a áreas habitadas elevan el peligro.


Rescatistas trasladan a una persona herida entre los escombros después del ataque ruso contra Pechenihy, en la región de Járkov, Ucrania.

La jornada dejó dos mensajes simultáneos: Kiev puede organizar incursiones enormes sobre territorio ruso y Moscú conserva capacidad para producir ataques letales sobre localidades ucranianas. La promesa de una represalia abre la posibilidad de otra ronda, mientras las defensas antiaéreas, la energía y la protección de civiles se vuelven tan decisivas como los avances terrestres.