El intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, le pidió al gobernador Axel Kicillof que la Provincia de Buenos Aires tome intervención en la disputa por AySA y que Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA) se presente como oferente en la licitación por el 90% del paquete accionario de la empresa.

La iniciativa suma un nuevo capítulo a la pelea política entre la Casa Rosada y la administración bonaerense por el destino de empresas y servicios públicos. Gray busca que la Provincia no quede al margen de una operación que tendrá impacto directo sobre 26 municipios bonaerenses y la Ciudad de Buenos Aires.
El jefe comunal fundamentó su pedido en la necesidad de garantizar las inversiones para ampliar las redes de agua potable y cloacas. Según planteó, el esquema previsto para la futura concesión prioriza durante los primeros diez años el mantenimiento de la infraestructura existente por encima de la expansión del servicio.
En la presentación elevada al Gobierno bonaerense, Gray advirtió que las grandes obras estructurales para ampliar el sistema metropolitano quedarían relegadas para etapas posteriores y que la universalización del acceso al agua y al saneamiento no estaría contemplada dentro de los 30 años de concesión.
Le solicité a Axel Kicillof (@Kicillofok) que la Provincia de Buenos Aires participe en la licitación por el 90% de las acciones de AySA, frente al proceso de privatización impulsado por el Gobierno nacional. Millones de bonaerenses aún no cuentan con agua potable y cloacas,… pic.twitter.com/i1wmVrjd42
— Fernando Gray (@fernandogray) August 19, 2026
El planteo tiene un impacto político particular en Esteban Echeverría, donde todavía existen sectores que requieren ampliación de las redes. Gray sostuvo que una eventual reducción de las inversiones podría postergar obras necesarias para acompañar el crecimiento urbano y profundizar las diferencias entre los municipios que ya cuentan con infraestructura y aquellos que todavía esperan su llegada.
AySA presta actualmente el servicio de agua potable a más de 11,4 millones de personas y el de cloacas a más de 9,6 millones. Por eso, el intendente considera que la definición sobre el futuro de la empresa excede la discusión sobre su propiedad y tiene consecuencias concretas sobre la planificación territorial del conurbano.
La propuesta obliga ahora a Kicillof a fijar una posición frente a una privatización impulsada por el Gobierno de Javier Milei. La alternativa planteada por Gray busca que ABSA utilice su estructura para competir en la licitación y que la Provincia tenga una participación directa en la definición del futuro de un servicio considerado estratégico.
El intendente sostiene que esa intervención permitiría defender una planificación orientada a ampliar la cobertura y priorizar las obras pendientes. En términos políticos, además, representa una forma de disputar el rol que tendrá el Estado en el esquema posterior a la privatización.

Gray pidió concretamente al gobernador que instruya al directorio de ABSA para que la empresa provincial se presente como oferente. La iniciativa abre así una nueva discusión dentro del peronismo bonaerense, en un momento en que Kicillof busca consolidar su estrategia frente a las políticas de desregulación y privatización de la Casa Rosada.
La definición no será solamente empresarial. Detrás de la licitación por AySA aparece una disputa mayor por quién planifica las obras de infraestructura del conurbano y bajo qué criterios se garantizará el acceso a servicios esenciales durante las próximas décadas.