19/08/2026 - Edición Nº1289

Política

Pulseada legislativa

Sin votos para su propio menú, LLA negocia una nueva agenda en el Senado

19/08/2026 | Los bloques dialoguistas condicionaron su apoyo y lograron que el oficialismo habilitara otros proyectos de cara a la próxima sesión.



La Libertad Avanza comenzó a recalcular su estrategia en el Senado. Ante la resistencia de los bloques dialoguistas a acompañar una sesión limitada a los proyectos elegidos por el oficialismo, la bancada que conduce Patricia Bullrich abrió la discusión a iniciativas impulsadas por sus aliados y empezó a diseñar un temario más amplio para volver al recinto.

El movimiento tiene como telón de fondo una necesidad conocida para el Gobierno: sin el acompañamiento de la UCR, el PRO y los bloques provinciales, el oficialismo no cuenta por sí solo con los votos necesarios para avanzar con su agenda en la Cámara alta.

La intención inicial era sesionar el próximo 27 de agosto. Sin embargo, comenzó a tomar fuerza la posibilidad de postergar la convocatoria hasta los primeros días de septiembre, especialmente si el dictamen del denominado Super RIGI se demora hasta el miércoles 26.

El cambio de fecha también le permitiría a LLA ganar tiempo para negociar una agenda capaz de reunir una mayoría antes de abrir nuevamente el recinto.

Los aliados pusieron condiciones

La advertencia de los bloques dialoguistas fue concreta: no están dispuestos a acompañar una sesión cuyo temario se limite a la denominada Ley Hojarasca y al tratamiento de pliegos.

La UCR, el PRO y las bancadas provinciales pretenden incorporar iniciativas propias y comenzaron a utilizar el peso de sus votos para reclamar una participación mayor en la definición de la agenda parlamentaria.

El planteo obligó al oficialismo a abrir el juego después del traspié sufrido con la Ley de Propiedad Privada. La estrategia de Bullrich pasa ahora por reconstruir acuerdos más firmes antes de convocar nuevamente al Senado.

Entre las prioridades de LLA aparecen el Super RIGI, la Ley Hojarasca y diferentes pliegos. En la hoja de ruta también figuran la Ley de Zonas Frías y una reforma electoral, aunque la composición definitiva del temario dependerá de las negociaciones que se desarrollen durante las próximas semanas.

El mercado de carbono, la primera señal

Una muestra de la nueva estrategia apareció este miércoles con el avance de dos proyectos para regular el mercado voluntario de créditos de carbono.

Las iniciativas pertenecen a Flavia Royón, de Primero los Salteños, y Sonia Rojas Decut, del Movimiento por Misiones, dos senadoras de espacios provinciales cuyo acompañamiento cobra especial importancia ante cada votación ajustada.

Los proyectos son analizados en un plenario de las comisiones de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Legislación General y Presupuesto y Hacienda y aparecen entre las iniciativas que podrían incorporarse a una próxima sesión.

La decisión de habilitar su tratamiento funciona así como algo más que una discusión ambiental. Es también una señal política hacia los bloques que vienen reclamando que el Senado no funcione exclusivamente alrededor de las prioridades legislativas del Gobierno.

Flavia Royón, impulsora de una de las iniciativas en cuestión.

Qué propone el mercado voluntario de carbono

Las iniciativas buscan establecer un marco jurídico para la generación, registro y comercialización de créditos de carbono provenientes de proyectos voluntarios.

El mecanismo permite que proyectos que reduzcan o eviten emisiones contaminantes puedan generar créditos representativos de ese beneficio ambiental y comercializarlos posteriormente.

Entre los principales puntos aparece la creación del Registro Nacional de Reducción de Emisiones (ReNaRe), donde deberán inscribirse los proyectos que pretendan emitir, transaccionar o retirar créditos de carbono.

También se plantea implementar un sistema de Monitoreo, Reporte y Verificación para controlar las reducciones de emisiones y establecer procesos auditables. Para esas tareas se contempla la utilización de herramientas como sensores remotos, satélites, tecnología LiDAR, dispositivos IoT, drones y estaciones de medición.

El esquema incluye además incentivos económicos. Entre ellos aparece una exención del Impuesto a las Ganancias durante cinco años para los ingresos derivados de la primera venta de créditos de carbono, excepto aquellos alcanzados por el RIGI.

Las inversiones iniciales en tecnología de monitoreo e infraestructura tendrían una amortización en Ganancias de tres años, mientras que los proyectos registrados contarían con estabilidad fiscal durante 15 años desde su aprobación.

Una negociación que definirá cuándo vuelve a sesionar el Senado

Más allá del contenido ambiental, la incorporación de estas iniciativas expone el escenario político que enfrenta LLA en la Cámara alta.

El oficialismo necesita construir mayorías proyecto por proyecto y sus habituales aliados buscan transformar esa necesidad en espacio para impulsar sus propias iniciativas.

Por eso, la fecha originalmente pensada para el 27 de agosto perdió fuerza y septiembre aparece ahora como una alternativa para darle tiempo a las negociaciones y llegar al recinto con un paquete previamente acordado.

La discusión sobre el mercado de carbono es, en ese sentido, apenas una pieza de una negociación más amplia. El desafío de Bullrich será conseguir respaldo para las prioridades del Gobierno, pero esta vez con una condición que los aliados ya pusieron sobre la mesa: para aportar sus votos, también quieren participar de la construcción del menú.