El empleo registrado en Argentina parece no encontrar piso. Según datos de la Secretaría de Trabajo, en mayo de este año, se destruyeron 6.971 puestos asalariados registrados.
El sector privado fue el que explicó la baja, con la destrucción de 9.059 puestos, compensados parcialmente por la recuperación en el sector público y en casas particulares.
Desde el cambio de gobierno, la caída del empleo asalariado registrado alcanza los 337.365 puestos de trabajo:

La destrucción de empleo privado es federal: afecta a la mayoría de las provincias, menos a Neuquén, Río Negro y San Juan, pero que lejos están de compensar lo que sucede en el resto del país. ¿Cuántas provincias como Neuquén se requieren para recuperar el empleo perdido?
De las 24 jurisdicciones, las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sólo 10 mejoraron el empleo privado en el mes de mayo. Neuquén fue la que lideró la creación, con 728 puestos de trabajo en el sector privado.
Le siguieron San Juan (+435), Santa Fe (+418), Río Negro (+410) y Mendoza (+214). Estas subas no lograron compensar las bajas en las otras jurisdicciones.
14 jurisdicciones perdieron empleo, lideradas por Buenos Aires (-5.046), CABA (-4.756), Córdoba (-988), Misiones (-411), Tierra del Fuego (-395) y Chaco (-341).
Desde noviembre de 2023, sólo 3 jurisdicciones lograron incrementar el empleo asalariado privado. En Neuquén se crearon 10.882 puestos, seguido de Río Negro (+3.800) y San Juan (+328). Representan un crecimiento en la provincia del 7,6%, 3,4% y 0,4% respectivamente.
La situación es diametralmente opuesta en la provincia de Buenos Aires, donde se perdieron 84.294 empleos privados, CABA, que redujo 47.777 el número de puestos y Córdoba, donde se destruyeron 17.725 empleos.

Si analizamos, en cambio, en términos porcentuales, Santa Cruz es la provincia más afectada: perdió el 17% de sus puestos en tan solo 30 meses de gobierno libertario. Le sigue Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur con el 16,8% de caída, y Formosa con el 12%.
La divergencia es evidente: mientras la provincia que más creó empleo sumó 10.882 puestos, la que más perdió redujo 84.294 puestos, de un total destruidos de 241.176.
De este modo, se necesitan 22 provincias más como Neuquén creando empleo para compensar la caída en el resto de las jurisdicciones del país.
En conclusión, la pérdida de empleo en la Argentina de Milei tiene una dimensión federal, con pocas excepciones. Los puestos de trabajo prometidos por el RIGI están lejos de compensar las pérdidas.
Pese a que el Gobierno afirma que la reforma laboral viene a corregir esta situación, la mayoría de los especialistas coincide en que el problema es el modelo económico, incapaz de crear trabajo para 47 millones de argentinos.
