Astrónomos anunciaron este 19 de agosto el descubrimiento de la estrella más rápida conocida de la Vía Láctea. El objeto, identificado como S301, alcanza cerca de 25.000 kilómetros por segundo cuando pasa por el punto más cercano de su órbita alrededor de Sagittarius A*, equivalentes a unos 90 millones de km/h. El hallazgo fue presentado en Nature y confirmado por el Observatorio Europeo Austral, que siguió la estrella con el interferómetro VLTI instalado en Paranal, Chile.
La cifra extrema está ligada a una órbita excepcionalmente cerrada alrededor del agujero negro central de nuestra galaxia. S301 tarda 8,7 años en completar una vuelta y se aproxima hasta unos 1.780 millones de kilómetros de Sagittarius A*, cerca de doce veces la distancia entre la Tierra y el Sol. El hallazgo también se diferencia de otros casos de agujeros negros cubiertos por NewsDigitales: aquí la novedad es una estrella cuya trayectoria puede funcionar como instrumento para estudiar la gravedad extrema.
La trayectoria de S301 es muy alargada y concentra los efectos relativistas durante cada acercamiento al agujero negro. El estudio publicado en Nature calcula que en ese tramo supera el 8% de la velocidad de la luz y pasa más cerca de Sagittarius A* que cualquier otra estrella observada hasta ahora. Su último periastro, nombre que recibe el punto de máxima aproximación de una órbita, ocurrió a comienzos de 2023 y el siguiente está previsto para 2031.
El equipo pudo reconstruir el movimiento de S301 gracias a GRAVITY y GRAVITY+, instrumentos que combinan la luz captada por cuatro telescopios de ocho metros del VLTI. Esa técnica, llamada interferometría, crea un telescopio virtual con una resolución mucho mayor que la de cada unidad por separado. Las observaciones permitieron seguir la estrella desde 2023 y rastrear su trayectoria retrospectivamente hasta 2017, suficiente para determinar con precisión creciente la forma y duración de su órbita.

La importancia científica de S301 está en que su trayectoria podría registrar el arrastre del espacio-tiempo causado por la rotación de Sagittarius A*. Ese fenómeno, conocido como efecto Lense-Thirring, surge en la relatividad general cuando un objeto masivo que gira deforma y arrastra el espacio-tiempo cercano. La diferencia acumulada entre una órbita alrededor de un agujero negro giratorio y otra sin rotación sería pequeña, pero potencialmente medible con instrumentos de muy alta precisión durante los próximos años.

El próximo objetivo será observar al menos dos órbitas completas y seguir especialmente el acercamiento de 2031. Con datos de GRAVITY+ y del futuro instrumento MICADO del Extremely Large Telescope, los investigadores esperan aislar la pequeña desviación asociada al giro de Sagittarius A* y medir directamente su spin dentro de la próxima década. Si lo consiguen, S301 pasará de ser un récord de velocidad a convertirse en una prueba particularmente exigente de la relatividad general cerca de un agujero negro supermasivo.