Eduardo "Chacho" Coudet y Rafael Santos Borré protagonizaron un acalorado ida y vuelta en pleno 0-0 entre Independiente Santa Fe y River Plate, por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, disputado en el Estadio Nemesio Camacho El Campín.
El técnico y el delantero colombiano tuvieron dos picos de tensión que quedaron registrados por las cámaras. El primer round se dio durante la pausa de hidratación del primer tiempo.
Coudet descargó una catarata de indicaciones sobre Borré, molesto con la falta de efectividad ofensiva del equipo. El propio Borré decidió frenar la escena: se acercó al DT y le respondió, con claridad, "basta, basta. Calmate".
La frase quedó registrada por el comentarista de campo Nicolás Distasio. Desde el banco del Millonario, minimizaron el momento y lo definieron como un "duelo dialéctico" entre entrenador y jugador.
La tensión no se disipó con el descanso. En el segundo tiempo, el intercambio escaló y esta vez fue Coudet quien tomó la iniciativa. Le exigió al delantero que se callara y le lanzó, de manera efusiva y a viva voz: "Cerrá el culo, carajo".
La escena fue captada por las cámaras y no tardó en viralizarse en redes sociales, generando una ola de análisis y opiniones cruzadas sobre el manejo interno del plantel.
El delantero de 30 años fue titular junto a Ángel Correa en el ataque de River, pero no logró inquietar al arco rival. El ex Internacional de Porto Alegre aún no convirtió su primer gol internacional desde su regreso a River, aunque sí había marcado en el reciente cruce por Copa Argentina (derrota 3-1 ante Aldosivi).

Salió a los 62 minutos, cuando ingresó Thiago Almada —también entró Joaquín Freitas por Tomás Galván—. Al momento del cambio, sin embargo, no hubo malas caras: técnico y jugador se chocaron las palmas en el saludo.
Durante la charla del plantel en la pausa, el capitán Nicolás Otamendi también se dirigió a sus compañeros para intentar reencauzar el partido. No alcanzó: River no pudo romper el cero y se trajo el 0-0, con la valla invicta y la serie abierta para la revancha en el Monumental.
Tras el partido, Coudet le bajó el tono al episodio: "A veces te cruzás con jugadores, pero no le doy importancia, no pasa nada, ya los conozco a todos", señaló en la conferencia de prensa, buscando desactivar la polémica.
El partido dejó un condimento extra que puede tener consecuencias para el club. Durante la pausa de hidratación, Coudet retiró los micrófonos que la Conmebol obliga a colocar sobre la línea de banco, lo que expone a River a una multa de entre 3.000 y 10.000 dólares.
No es la primera vez: en la fase de grupos, Facundo Colidio había empujado una de las cámaras de transmisión durante la pausa frente a RB Bragantino en Brasil.