20/08/2026 - Edición Nº1290

Economía

marcha de endeudados

“Saqué una tarjeta para pagar la otra”: trabaja en dos lugares y su deuda se duplicó

20/08/2026 | Oriana Fernández es mamá, diseñadora y trabaja en más de un lugar. Empezó a financiar gastos cotidianos porque el sueldo no alcanzaba y hoy ya no puede pagar.



Todo empezó con una tarjeta de crédito y una necesidad concreta: llegar a fin de mes. Oriana Fernández trabaja, tiene un hijo chico y el año pasado atravesó una separación que la obligó a afrontar sola un alquiler y los gastos cotidianos de vivir en la Ciudad de Buenos Aires.

“Entre mudarme y empezar de nuevo necesitaba cerca de $2 millones, además de todos los gastos fijos”, cuenta Oriana, vocera de Endeudados Organizados, en diálogo con NewsDigitales.

Su salario no alcanzaba entonces solicitó una tarjeta de crédito del Banco Nación y comenzó a utilizarla para cubrir los gastos que quedaban pendientes a medida que avanzaba el mes.

Al principio creyó que podría manejarlo, pero rápidamente apareció un problema conocido por cada vez más familias argentinas: cuando llegaba el momento de pagar la tarjeta, se quedaba sin dinero para afrontar el resto del mes.

“Empecé a utilizarla porque no llegaba a fin de mes, hasta que se empezó a hacer una bola de nieve. Para pagar la tarjeta no me quedaba más plata y así empezó a crecer la deuda porque el salario no alcanza”, relata.

La salida que encontró terminó profundizando el problema, “saqué una segunda tarjeta de crédito para pagar la anterior y terminé superendeudada. Fue insostenible pagar las dos porque todo mi salario se iba a pagar mis tarjetas”, explica.

“Hace varios meses que no estoy pagando”

Oriana hoy trabaja en más de un lugar. Es diseñadora y suma trabajos freelance cuando aparecen para intentar aumentar sus ingresos.

Aun así, asegura que no llega a ganar $1,5 millones por mes, la deuda siguió acumulando intereses hasta que llegó un momento en el que pagar dejó de ser una posibilidad.

“No es viable vivir así tampoco y hace varios meses que no estoy pagando”, cuenta. Según relata, la deuda que originalmente había contraído ya se duplicó.

El banco todavía no se comunicó con ella para ofrecerle una alternativa de refinanciación. Al consultar su situación en la Central de Deudores del Banco Central, asegura que pudo observar que la tasa aplicada sobre su deuda impaga alcanza el 132%.

“Da angustia saber que lo que estás haciendo genera una condición negativa a futuro, yo sabía que esto iba a generar intereses y que se haya duplicado mi deuda me pone en un lugar de apriete”, explica.

Pero también vuelve sobre la decisión inicial de endeudarse, “cuando pedí la tarjeta la saqué pensando que la iba a poder pagar”, asegura.“No existe la libertad de morirse de hambre o no pagar el alquiler”

Para Oriana, detrás del crecimiento del endeudamiento no hay solamente decisiones financieras individuales,“no tuve alternativa”, sostiene.

Y cuestiona directamente uno de los argumentos utilizados por Javier Milei al hablar sobre quienes toman deuda, “cuando el Presidente dice "nadie le puso una pistola en la cabeza", bueno, no hace falta. No existe la libertad de morirse de hambre o no pagar el alquiler. Uno se encuentra en esa situación y la tiene que resolver”, afirma.

Su caso refleja un fenómeno que se profundizó durante los últimos meses: familias que utilizan tarjetas, préstamos y otras formas de financiamiento no para realizar grandes compras, sino para sostener gastos corrientes.

En el caso de Oriana, el problema ahora es cómo salir. Según calcula, aun si consigue refinanciar todo lo que debe, el esfuerzo mensual sería difícil de sostener.

“El 80% de mis ingresos se iría si logro refinanciar la deuda y pagarla en cuotas. Y eso es sin contar el alquiler. Me quedaría el 20% para vivir”, explica.

Endeudados Organizados lleva el reclamo a la calle

La experiencia personal terminó llevando a Oriana a organizarse junto con otras personas que atraviesan situaciones similares.

Como vocera de Endeudados Organizados, sostiene que el crecimiento de la morosidad dejó de ser un conjunto de casos individuales para convertirse en un problema que requiere una respuesta más amplia.

“Queremos sacar el reclamo a la calle. No es casualidad que se haya quintuplicado la mora familiar en los últimos dos años”, afirma. Y agrega: “Creemos que el Gobierno nos tiene que dar una respuesta y hacerse cargo de la situación”.

Este jueves, el espacio participará de la movilización convocada junto con la CGT, la UTEP, las CTA y distintas organizaciones políticas y sociales.

La concentración está prevista para las 14 en Paseo Colón e Independencia, desde donde los manifestantes marcharán hacia el Ministerio de Economía.

“Esperamos que la gente endeudada participe y quienes quieran acompañar se acerquen”, señaló Oriana. Su historia comenzó con una tarjeta utilizada para atravesar un mes difícil, después llegó otra para pagar la primera. Hoy trabaja en más de un lugar, dejó de pagar hace meses y su deuda se duplicó.

“Yo necesito resolver el problema”, resume. Pero incluso si consigue refinanciarlo, sus cuentas vuelven a mostrar el mismo dilema que la llevó a endeudarse: después de pagar las cuotas y el alquiler, ¿cuánto queda para vivir?