El sismo que sacudió el sur de Perú este 20 de agosto quedó registrado con dos magnitudes oficiales distintas. El Centro Sismológico Nacional del IGP informó M7,2, con foco a 108 kilómetros y referencia a 35 kilómetros al norte de Coracora, mientras el USGS mantiene M6,7 para el mismo evento. Su feed más reciente además corrigió la profundidad: ya no muestra 66,7 kilómetros, sino 99 kilómetros.
La diferencia de 0,5 unidades no significa que hayan ocurrido dos terremotos ni prueba que una de las redes esté equivocada. El USGS reconoce que distintas agencias pueden obtener valores diferentes por los datos disponibles, los modelos de la Tierra y los procedimientos de cálculo. News Digitales ya explicó en un caso reciente de recálculo sísmico que las soluciones automáticas y revisadas pueden cambiar a medida que llegan nuevas estaciones y se procesa más información.
Siguen circulando en redes sociales, imágenes del sismo de magnitud 7,2 que se registró este jueves en Perú, con epicentro ubicado al este de Nazca.
— Cristian Crespo F. 🇨🇺 (@cristiancrespoj) August 21, 2026
El movimiento fue percibido con intensidad en distintas zonas y generó preocupación entre la población. Ya comenzaron a difundirse… pic.twitter.com/sdSDKVee41
La magnitud intenta resumir el tamaño del terremoto en su fuente, pero no surge de una medición directa única. Cada red combina registros de estaciones, distancias, frecuencias sísmicas y modelos de propagación para estimar el evento. El USGS señala que incluso usando un mismo tipo de magnitud pueden aparecer diferencias entre agencias, mientras que distintos tipos de magnitud pueden separarse todavía más, especialmente durante las primeras horas posteriores a un sismo fuerte.
La profundidad también fue objeto de revisión y muestra cómo estos parámetros deben leerse como soluciones técnicas actualizables. El IGP mantiene 108 kilómetros, mientras el feed vigente del USGS ubica el foco a 99 kilómetros, junto con un ligero desplazamiento de las coordenadas respecto de la solución peruana. Esas variaciones responden al conjunto de estaciones y al modelo utilizado para reconstruir el hipocentro, el punto bajo tierra donde comenzó la ruptura.
La clave informativa es citar la fuente de cada cifra y su estado de actualización. Presentar 7,2 y 6,7 como si una cifra anulara automáticamente a la otra simplificaría en exceso el análisis. La solución del IGP es la referencia nacional peruana y la del USGS permite una comparación global consistente. Ambas pueden seguir siendo revisadas si ingresan nuevos registros o si los sismólogos completan análisis más detallados del evento.
🔴 Pérou 🇵🇪 — La terre a de nouveau tremblé en Amérique du Sud. Un séisme de magnitude 6,7 a frappé plusieurs régions du sud du Pérou, jeudi 21 août à la mi-journée.
— FranceUnie 🇫🇷 (@FranceSouvUnie) August 21, 2026
(Info France 24)
(©️ trturknws) pic.twitter.com/qTk2qUkXOS
Por eso, la discrepancia no debe convertirse en una polémica entre organismos, sino en una explicación sobre cómo funciona la sismología en tiempo real. El hecho central permanece: un solo terremoto produjo estimaciones distintas en dos redes reconocidas, mientras la profundidad informada por el USGS ya cambió durante la revisión. La próxima referencia relevante será cualquier actualización definitiva del IGP o del USGS que modifique magnitud, profundidad, localización o evaluación de impacto para este evento en Ayacucho.