20/08/2026 - Edición Nº1290

Política

"Nadie se salva solo"

Debía $13.500.000, pidió un peso y hoy salva a otros: "Estaba enloqueciendo"

20/08/2026 | Florencia hizo todo bien, pero igual cayó. La ayudaron desconocidos y ahora construyó una hermosa comunidad.



Un peso. Dos pesos. Cincuenta pesos. Alguien le mandó 18.000.

Florencia Gentile se despertó esa mañana de febrero de 2025 y encontró la cuenta con transferencias de gente que no conocía. El día anterior había subido un video para no volverse loca. Tenía 600 seguidores, estaba en Anisacate, un pueblo de Córdoba, y debía 13,5 millones de pesos. Dijo, mitad en serio y mitad "en joda", que si seis millones de personas le mandaban un peso cada una, cancelaba todo.

La meta era imposible y ella lo sabía. Pero además de las transferencias llegó algo que no esperaba: mensajes de personas que estaban igual, o peor, y no se animaban a contarlo.

Un año y medio después, el mismo día que la CGT, las dos CTA y la UTEP marcharon al Ministerio de Economía por el endeudamiento de las familias, Gentile hace desde su casa una versión chiquita de lo mismo. Cada semana elige la historia de una persona endeudada, la cuenta en sus redes y pide que la ayuden con transferencias de 100 pesos. Ya lo hizo más de 36 veces. Su comunidad se llama "Nadie se salva solo".

"Había vencido al sistema"

Gentile tiene 39 años, era de Ciudadela y fue mamá soltera a los 18. Trabaja en un call center desde hace siete años. Cuando llegó la pandemia su empleo pasó a ser remoto, la empresa le avisó que no volverían a la oficina y se mudó a Córdoba.

En 2023 hizo lo que hace cualquiera que mira el país y saca cuentas. "No había que ser un maestro crack de la política o de la economía para saber que se estaba viniendo algo difícil", contó a NewsDigitales.

Tenía dos caminos: gastar sus ahorros y probar suerte en otro lado, o apostar todo a construir una casa antes de que estallara. Eligió la casa.

Con dólares que había juntado mes a mes pagó una prefabricada, "una cajita de zapatos". Para el piso, la luz, el agua y el pozo usó la tarjeta de crédito y sacó un préstamo.

El 13 de diciembre de 2023 se mudó. Tenía años de cuotas por delante, pero ya no pagaba alquiler ni necesitaba ahorrar. Gastaba lo mismo que antes.

"Me sentía una crack, te juro. Había vencido al sistema antes de que todo explote". Duró tres meses.

La factura que no llegaba nunca

Un día notó que no le llegaban las boletas de luz. Fue hasta la cooperativa eléctrica de la zona a avisar, para que no se le acumularan. Ya se le habían acumulado tres, de unos 75.000 pesos cada una.

"Era como si yo te digo más de la mitad de mi sueldo lo que tenía que pagar de luz. Y no estaba ni siquiera contemplado en ninguno de mis planes".

Anisacate, provincia de Córdoba, Argentina.

La pagó con tarjeta. Faltaba poco para el aguinaldo, se iba a acomodar. Después se enfermó uno de sus gatos: trece días internado, operación, medicación. Y mientras tanto subía la comida, subía la garrafa, la luz seguía carísima.

Terminó viviendo con la tarjeta de crédito. Para ordenar el desastre pidió un préstamo grande, unificó todo en una sola cuota de 750.000 pesos y respiró. Las primeras tres salieron bien. En la cuarta volvió a usar la tarjeta.

"Ahí dije: no, por Dios, estoy entrando en un círculo infinito de deudas hasta la eternidad". Le quedaban 13,5 millones si seguía pagando las cuotas, o 6 millones si cancelaba de contado. La diferencia eran los intereses.

Tenía trabajo en blanco, un hijo ya mayor de edad y buenos antecedentes crediticios. Y no entendía qué había hecho mal: "No me fui a Miami, no me compré un auto nuevo, no me compré un yate. Y estoy endeudada".

El día que se volvió viral en redes

"Además de estar enloqueciendo, estaba viviendo en el medio de la nada", contó a este medio. Entonces grabó el video del peso. A los 25 días subió otro, con una meta más realista: 60.000 personas mandando 100 pesos.

Ese se viralizó, pero no por lo que decía. Ese día tenía un herpes labial y los comentarios se llenaron de gente que le reprochaba pedir plata. Le decían que fuera a trabajar.

Ella repetía lo mismo: tenía trabajo, el mismo desde hacía siete años, y no le alcanzaba. Atrás del ruido pasaba otra cosa. En los privados le escribían personas endeudadas que le agradecían por animarse, y en casi todos los mensajes aparecía la misma palabra: vergüenza.

"Gente que piensa que está sola contra el mundo, porque nos educaron para eso. Para sentirnos absolutamente responsables de todo lo que nos pasa, con este cuentito pedorro de la meritocracia".

No era una impresión suya. Según el Banco Central, la tasa de incumplimiento en préstamos a hogares llegó al 12,7% en junio de 2026, contra el 2,5% de octubre de 2024, y 5,8 millones de personas registran atrasos de más de 90 días.

Estuvo nueve meses subiendo un video por día.

Su deuda

"La verdad es que todavía no la terminé de pagar", contó. "No me falta mucho a esta altura del partido".

Lo que consiguió fue juntar el equivalente a 40.000 personas mandándole 100 pesos, adelantar cuotas y acomodar el resto hasta poder pagarlo sola.

"Ya no me sentía ahorcada. Ya no tenía que estar en la calesita eterna del préstamo".

Ahí podría haber terminado la historia. "Yo podría haber dicho: listo, ahora puedo hacer videos boludos bailando y seguir mi vida normal. Pero ya no podía, porque había hablado con tantas personas que la estaban pasando mal".

Cómo se elige a quién ayudar

El esquema es semanal y tiene una regla que ella misma se puso: la plata no pasa por sus manos.

  • Los lunes publica un video y quien comenta entra en el sorteo.
  • Los jueves sortea a la persona que será ayudada y lo graba.
  • Los sábados cuenta su historia y arranca la colecta.
  • El alias que se difunde es el de esa persona, nunca el de Gentile.
  • Para participar hay que seguir la cuenta y haber ayudado antes a alguien.

"Yo de esto no me llevo un peso", aclaró. En redes la encuentran como Soy Flor Gentile. Su creación, "Nadie se salva solo", es una comunidad de los endeudados para los endeudados.

La colecta más chica fue de 75.000 pesos, una semana de fin de mes que todavía recuerda. La más grande está en curso: casi 14 millones para una mujer que debía 25 millones tras la internación de su marido.

"Cuando me dijo el número, me predisculpé. Le dije: nos queda grande. Yo no soy Olga, no soy Marcelo Tinelli. Soy Flor, una mina que juntó un par de seguidores y le pone onda".

Hay una historia que la dejó enojada. Una mujer que debía más de 15 millones por un infarto: la obra social le cubrió el 40% de una internación de 15 días y el resto quedó como deuda.

"Por no haberse muerto, básicamente, el premio fue tener una deuda de 15 millones de pesos".

También aprendió a decir que no. No ayuda a quienes se endeudaron por juego —"sería echarle nafta a un incendio"— ni a quienes la presionan diciéndole que es su última salida. A esos les responde recomendándoles terapia.

Hoy tiene más de 3.000 mensajes sin abrir en Instagram.

Qué piensa de la marcha

Sobre la denuncia penal contra el dueño de Mercado Libre por las tasas de Mercado Pago, marca una diferencia: "Es una discusión que se queda corta y está dirigida hacia una sola persona. Si vamos a hablar de usura, absolutamente todos los bancos y todas las financieras están trabajando de forma nefasta, usurera y desleal".

De la movilización de hoy dice que llega tarde. "Me parecen unos tibios. Van a marchar ahora, ¿por qué no se movilizaron cuando se permitieron acuerdos salariales muy por debajo de la inflación?". Aun así aclaró: "Cualquier marcha que sea para derechos tiene mi apoyo".

"Andá a dormir"

Después de escuchar cientos de historias llegó a una conclusión que no tiene que ver con planillas.

"A la gente no le falta educación financiera de la tradicional, esa de invertí y no gastes más de lo que ganás. Le falta entender el alcance real de sus deudas". Saber, por ejemplo, que el mensaje de un call center que amenaza con embargar la cuenta de una bisabuela no tiene validez legal.

"Si la gente supiera eso de verdad, sentiría mucha más paz".

Y a quien está hoy donde estuvo ella le dice algo que no habla de plata.

"Frená un poco. Respirá. Dormí, sobre todo dormí, porque cuando no dormís no pensás bien. Las cosas grandes se solucionan paso a paso. En lugar de 'no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy', dejá para mañana lo que no puedas hacer hoy".

TM