21/08/2026 - Edición Nº1291

Política

Endeudamiento familiar

"Un suicida tu hermano": la polémica postura de Tetaz sobre los morosos

21/08/2026 | “Unpopular opinion: No, la gente no se endeuda para comer", lanzó el exdiputado y se desató un interesante intercambio.



El economista y exdiputado nacional Martín Tetaz protagonizó un fuerte cruce en redes sociales a partir de una afirmación sobre el endeudamiento de los hogares argentinos.

En ese sentido, sostuvo que “la gente no se endeuda para comer” y cuestionó la idea de que el deterioro de los ingresos explique, por sí solo, el crecimiento de las deudas con tarjetas de crédito y otros mecanismos de financiamiento.

Su planteo generó una intensa discusión con usuarios que le respondieron con experiencias personales y sostuvieron que muchas familias recurren al crédito para afrontar gastos básicos como alimentos, medicamentos, alquileres, servicios y educación.

Tetaz, en cambio, defendió su interpretación con datos sobre consumo, bancarización y niveles de mora, y sostuvo que buena parte del endeudamiento corresponde a decisiones que considera financieramente insostenibles.

La afirmación de Martín Tetaz sobre el endeudamiento

Todo comenzó con una publicación de Tetaz en la red social X. El economista escribió: “Unpopular opinion: No, la gente no se endeuda para comer”.

Para respaldar su posición, señaló que la clase media bancarizada o que utiliza plataformas financieras destina menos del 40% de sus ingresos a la alimentación. Además, citó la última Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares del INDEC, según la cual los hogares destinan alrededor del 23% de sus gastos a alimentos y bebidas no alcohólicas.

Tetaz también hizo una distinción entre los hogares que tienen acceso al sistema financiero y aquellos con mayores dificultades económicas. “El hogar que no tiene para comer no va al Coto y mucho menos compra comida afuera”, sostuvo, y agregó que ese sector suele recurrir a comercios de proximidad como verdulerías y carnicerías, muchas veces dentro de circuitos informales.

A partir de allí, planteó que vincular automáticamente endeudamiento y alimentación puede resultar atractivo desde el punto de vista discursivo, pero no necesariamente refleja el comportamiento general de los hogares.

Entiendo que conectar el problema del endeudamiento con el de la comida toca una fibra sensible, pero no refleja la realidad”, afirmó.

La respuesta de un usuario y el fuerte cruce con Tetaz

La publicación rápidamente generó respuestas críticas. Uno de los usuarios cuestionó la mirada del economista y le relató una situación familiar concreta.

“No tenés ni idea. Te puedo presentar a mi hermano con su recibo de sueldo de empleado estatal y cómo se vio forzado a endeudarse. No generalices”, escribió.

El usuario sostuvo que el endeudamiento puede convertirse en una necesidad cuando los ingresos pierden capacidad de compra y señaló que quienes atraviesan situaciones de deuda pueden experimentar una fuerte presión económica.

La respuesta de Tetaz fue particularmente contundente: “Es suicida tu hermano si se endeudó por la baja de ingresos”, contestó el economista, al argumentar que, si los ingresos no se recuperan, la deuda agrega una obligación futura a un presupuesto que ya resulta insuficiente. “Si además tiene familia que depende de él es un irresponsable”, agregó

La respuesta provocó nuevas críticas y llevó el intercambio a un terreno todavía más áspero.

“El 82% se endeudó de manera responsable”

Otro de los puntos centrales de la discusión fue el porcentaje de personas endeudadas que efectivamente entra en mora.

Frente a las críticas, Tetaz sostuvo que existe una diferencia sustancial entre estar endeudado y ser moroso.

Siempre es más fácil la demagogia, pero sí, el 82% de la gente que se endeudó lo hizo de manera responsable y está pagando al día y sin mora”, afirmó.

El dato fue utilizado por el economista para cuestionar la idea de que el crecimiento del endeudamiento implique necesariamente un deterioro generalizado de la capacidad de pago.

La discusión por el consumo: ¿cayó o no cayó?

Uno de los usuarios que cuestionó a Tetaz sostuvo que el endeudamiento para afrontar gastos cotidianos sería incompatible con una supuesta recuperación del consumo.

“Si todos se endeudan para gastos corrientes no hubiese caído el consumo”, planteó.

Tetaz respondió que, a su criterio, allí existe una confusión entre distintas categorías de consumo: “Es que no cayó el consumo; es récord”.

Según su explicación, el problema aparece cuando se habla de “consumo masivo”, porque esa categoría no representa necesariamente todo el consumo de los hogares: “Vos te referís al consumo masivo, que es otra cosa y que justamente cae porque el crédito no va ahí, sino mayormente a bienes durables que son los que crecen”.

El caso de una docente que dijo haber comprado comida con tarjeta

Otro usuario, identificado como docente, contó su propia experiencia y afirmó que había tenido que utilizar la tarjeta de crédito para comprar alimentos.

“Yo soy docente y tuve que pagar con tarjeta el alimento. Creo que vivís fuera de la realidad del común de la gente. Salario por el piso”, le respondió.

Tetaz volvió a cuestionar ese comportamiento desde el punto de vista financiero: “Te falta educación financiera; si pagás consumos corrientes con deuda, el mes siguiente vas a estar peor, porque vas a tener que pagar la comida y la cuota”.

Sin embargo, sus críticos plantearon que esa explicación no contempla el escenario de quienes ya parten de ingresos insuficientes y no tienen margen para elegir entre endeudarse o no hacerlo.

El punto más discutido: deuda para comer o deuda para sostener el nivel de vida

Otro usuario sostuvo directamente que “mucha gente de clase media, media baja y baja usa la tarjeta de crédito para comprar comida y termina recontra endeudada”.

Tetaz retrucó de manera tajante: “Sí, es una opinión, desinformada y de espaldas a los datos”.

El economista insistió en que el análisis debe realizarse a partir de estadísticas generales y no únicamente de casos particulares.

“Comida es un ítem, sumale ropa, servicios, prepaga, remedios, alquileres, colegio de los chicos”, enumeró otro usuario.

Desde esa perspectiva, el problema no sería exclusivamente si una familia compra alimentos con tarjeta, sino si sus ingresos alcanzan para cubrir el conjunto de sus gastos mensuales.

El usuario planteó además que, cuando una familia se atrasa, las tasas aplicadas por bancos y billeteras pueden profundizar el problema.

Tetaz volvió a utilizar el argumento de la sostenibilidad financiera: “No tiene sentido lo que planteás; si así fuera la mayoría estaría en mora”.

Su razonamiento fue que, si una persona no llega a fin de mes, toma deuda para cubrir el déficit y vuelve a encontrarse en la misma situación al mes siguiente, acumularía progresivamente nuevas obligaciones hasta quedar imposibilitada de pagar.