El peronismo bonaerense comenzó a mirar más allá de Axel Kicillof y ya analiza posibles nombres para disputar la gobernación en el próximo turno electoral. Un informe de la Consultora Diagonales, elaborado con corte al 19 de agosto, ubica al intendente de La Plata, Julio Alak, como el dirigente con mayor consistencia estratégica dentro de una grilla que también integran Gabriel Katopodis, Federico Achával, Carlos Bianco y Andrés Larroque.

La medición le asigna a Alak 61 puntos sobre 100, por encima de Katopodis, que obtiene 57, y Achával, con 53. Más atrás aparecen Carlos Bianco, con 42, y Andrés Larroque, con 37. El estudio advierte, sin embargo, que estos valores no constituyen una encuesta de intención de voto ni permiten cerrar una candidatura.

El escenario provincial continúa abierto. Según el informe, el PJ unido conserva una ventaja de apenas 1,1 puntos sobre la alianza LLA-PRO, una diferencia que se encuentra dentro del margen de error habitual para este tipo de mediciones. Por eso, cualquier movimiento en las alianzas o en las candidaturas podría modificar rápidamente el equilibrio.
La principal fortaleza que el informe encuentra en Alak es la combinación de experiencia ejecutiva, conocimiento territorial y un nivel de rechazo relativamente bajo. Su recorrido incluye la intendencia de La Plata, cargos en el gobierno bonaerense y funciones en la administración nacional.
La consultora considera que ese perfil podría permitirle disputar el voto moderado sin generar el nivel de polarización que presentan otros dirigentes del espacio. De todos modos, plantea una condición antes de avanzar: medir su nivel de conocimiento fuera de La Plata y del área metropolitana inmediata.
Junto al intendente @fsusbielles participamos de la presentación del Código de Ordenamiento Urbano de Bahía Blanca, una herramienta estratégica para planificar el crecimiento de la ciudad. Además, intercambiamos experiencias sobre planificación urbana y ordenamiento territorial,… pic.twitter.com/F2Dtv8kEQt
— Julio Alak (@Julio_Alak) August 4, 2026
Katopodis aparece segundo y suma como principal activo su perfil de gestión y la obra pública desarrollada durante su trayectoria política. El ministro bonaerense, sin embargo, carga con un costo mayor de identificación con la gestión nacional y provincial, por lo que el informe recomienda evaluar su capacidad para transferir votos hacia sectores independientes.

Achával, en tanto, representa la alternativa de renovación generacional. El intendente de Pilar obtiene una valoración estratégica de 53 puntos y presenta un bajo nivel de polarización, aunque enfrenta un problema concreto: todavía necesita aumentar significativamente su conocimiento en el conjunto del territorio bonaerense.
La evaluación también deja expuesta una de las principales dificultades que enfrenta el peronismo: la sucesión de Kicillof todavía no está ordenada. El informe sostiene que una eventual fractura interna podría generar una pérdida de entre tres y cinco puntos para el PJ, suficiente para transformar el actual empate técnico en una ventaja opositora.
El problema no se limita al peronismo. Del otro lado, una eventual subordinación del PRO a La Libertad Avanza podría provocar una fuga de entre dos y tres puntos del electorado propio, según las estimaciones del estudio.
En ese tablero, el desempeño económico del segundo semestre también aparece como una variable determinante. Una evolución negativa podría restarle entre uno y tres puntos a la coalición oficialista, mientras que la aparición de un outsider con identidad propia podría captar votos de ambos espacios.
El informe recomienda al peronismo no cerrar todavía una candidatura y avanzar con una medición homogénea que permita comparar directamente a Alak, Katopodis y Achával. La conclusión política es que, en un escenario de paridad, no necesariamente debe imponerse quien tenga mayor capacidad de movilizar al núcleo duro partidario, sino quien pueda ampliar la base electoral y conquistar a los independientes.
Por ahora, Alak encabeza la primera fotografía interna, pero la propia consultora advierte que su ventaja no alcanza para definir la sucesión. Con Kicillof todavía concentrado en su propio armado y la oposición intentando ordenar una alianza entre libertarios y macristas, la disputa por la candidatura bonaerense empieza a convertirse en una de las principales batallas políticas rumbo a las próximas elecciones.