22/08/2026 - Edición Nº1292

Política

Diputados

Así podría cambiar la jubilación de veteranos de Malvinas: edad y piso mínimo

22/08/2026 | La iniciativa es de la legisladora peronista Agustina Propato. Atendería la situación de aproximadamente 300 personas.



La diputada nacional Agustina Propato presentó un proyecto de ley para crear un Régimen Previsional Especial destinado a oficiales y suboficiales veteranos de la Guerra de Malvinas que, pese a haber participado del conflicto, todavía no accedieron a una jubilación bajo un régimen específico.

La iniciativa busca reducir los requisitos de edad y años de aportes y establecer un esquema de haberes mínimos crecientes según la cantidad de años aportados.

Según los fundamentos de la propuesta, el objetivo es atender la situación de aproximadamente 300 veteranos que no lograron acceder a un beneficio jubilatorio especial en ninguna de las provincias argentinas.

El proyecto fue elaborado, de acuerdo con Propato, a partir de reuniones con representantes de veteranos de distintas regiones del país.

Agustina Propato, autora de la iniciativa

Qué propone el proyecto de Propato

La iniciativa plantea la creación de un régimen previsional especial para oficiales y suboficiales Veteranos de la Guerra de Malvinas que cuenten con el Certificado de Veterano de Guerra de Malvinas Digital, otorgado por el Ministerio de Defensa.

Para acceder al beneficio, los interesados deberían cumplir tres requisitos centrales: tener 60 años o más, acreditar al menos 10 años de aportes al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y encontrarse en situación de retiro o haber pasado a la baja voluntaria u obligatoria, siempre que esa situación no haya sido consecuencia de una destitución, una declaración de rebeldía o determinadas condenas judiciales.

La condición vinculada al retiro o la baja debería ser certificada por la fuerza armada a la que perteneció cada veterano.

Cómo se calcularía la jubilación

Uno de los puntos centrales de la iniciativa es la forma en que se determinaría el haber mensual.

El proyecto establece que la jubilación equivaldría al 80% de la mejor remuneración obtenida por el veterano durante los últimos diez años de su vida laboral activa, independientemente de que esa actividad haya sido desarrollada en el sector público o privado.

Además, se establece un esquema de pisos mínimos que aumenta en función de los años de aportes.

Con 10 años de aportes, el haber no podría ser inferior al equivalente a dos jubilaciones mínimas.

En caso de acreditar 20 años de aportes al SIPA, el piso subiría a tres jubilaciones mínimas.

Finalmente, con 30 años de aportes, el haber mensual no podría ser inferior al equivalente a cuatro jubilaciones mínimas vigentes.

De esta manera, la propuesta busca combinar una reducción de los requisitos necesarios para jubilarse con un criterio de gradualidad: a mayor cantidad de años de aportes, mayor sería el piso previsional garantizado.

Compatible con las pensiones de veteranos

Otro aspecto relevante es que el beneficio sería compatible con las pensiones correspondientes a Veteranos de Guerra de Malvinas.

Sin embargo, el proyecto establece que sería incompatible con otros beneficios jubilatorios. Es decir, el régimen especial no permitiría acumular esta jubilación con otra jubilación diferente.

La propuesta también establece que el haber tendría carácter inembargable y estaría exento del Impuesto a las Ganancias.

Quiénes quedarían excluidos

El proyecto contempla además una serie de restricciones vinculadas con la conducta de los beneficiarios.

No podrían acceder al régimen aquellos oficiales y suboficiales que hayan sido condenados por delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones, sancionados por la fuerza a la que pertenecieron por incumplimientos de sus deberes durante el conflicto, condenados por delitos de lesa humanidad o por actos de sedición o contra el orden constitucional.

La iniciativa contempla incluso que, si alguna de estas circunstancias se produjera después de otorgado el beneficio, podría provocar la caducidad de la jubilación especial.

La certificación de esas condiciones también quedaría en manos de la fuerza correspondiente.

El argumento central: las consecuencias de la Guerra de Malvinas

En los fundamentos, Propato sostiene que la situación previsional de los veteranos debe analizarse teniendo en cuenta las consecuencias particulares que dejó la guerra.

La diputada compara el régimen propuesto con otros sistemas previsionales especiales existentes para actividades consideradas particularmente desgastantes, insalubres o peligrosas.

En esos casos, explica, el desgaste suele producirse progresivamente durante la vida laboral. Para los veteranos de Malvinas, en cambio, la situación sería diferente: las consecuencias físicas y psicológicas de la experiencia bélica pueden haber condicionado desde el comienzo su posterior trayectoria laboral.

"En cambio, en el padrón de VGM, la situación es a la inversa", sostiene el proyecto, al plantear que quienes participaron de la guerra comenzaron su vida laboral posterior con una carga derivada de la experiencia bélica.

Uno de los argumentos más desarrollados de la iniciativa está relacionado con las secuelas psicológicas de la guerra, especialmente el estrés postraumático.

Los fundamentos describen al denominado Síndrome de Estrés Postraumático como una afección que puede aparecer incluso años después de una experiencia extrema y que puede generar dificultades en la vida social, laboral y afectiva.

En ese sentido, Propato sostiene que las consecuencias de la guerra no deben ser consideradas únicamente desde una perspectiva histórica, sino también como un factor que puede haber afectado la trayectoria laboral y previsional de los veteranos.

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