La Corte Suprema rechazó el último recurso de la defensa del comandante de Gendarmería Juan López Torales, conocido como el "gendarme carancho", y dejó firme el juicio oral en su contra.
López Torales se arrojó sobre el capó de un auto en movimiento durante una protesta de trabajadores de la autopartista Lear, en la Panamericana, a la altura de Tigre, en julio de 2014. Declaró que lo habían atropellado. Un video mostró que no.
Va a juicio acusado de privación ilegal de la libertad agravada por violencia y de falso testimonio. El fallo lo firmaron Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti.
Sergio Berni era secretario de Seguridad de la Nación. Gendarmería dependía de él. Cuando el video circuló, en septiembre de 2014, salió a respaldar al gendarme.
"Torales actuó en claro respeto a las leyes viales vigentes", afirmó. Y responsabilizó al conductor: "Estos manifestantes estaban entorpeciendo la Panamericana y al darle la voz de alto no la respetaron".
Al día siguiente, en radio Vorterix, cambió la versión. Ya no habló de un accidente.
"Nadie dice que lo atropelló, lo que hizo fue cesar la infragancia de un delito", dijo. Y en otra entrevista fue más explícito: "Fue una estrategia".
Días después, Berni le rescindió el contrato al coronel retirado Roberto Galeano, el hombre de civil que aparece en el video dando órdenes durante la detención.
Elisa Carrió, entonces diputada nacional, fue la voz opositora más filosa. Acusó al kirchnerismo de estar "inventando una fase represiva" para "instalar un candidato" de cara a las elecciones de 2015.

Sobre Berni disparó: "No soluciona nada, hace de payaso Rambo: pone un poco Gendarmería, pero las muertes se suceden".
La oposición intentó llevar el caso al Congreso.
El bloque radical en Diputados presentó un proyecto para citar a Berni a la Comisión de Seguridad a dar explicaciones sobre el operativo.
El diputado Nicolás del Caño (PTS-FIT) presentó un "pedido de interpelación urgente".
Del Caño además apuntó al respaldo oficial: dijo que si Berni seguía en el cargo era porque "lo sostienen desde la Presidencia".
El kirchnerismo cerró filas. Andrés Larroque, entonces diputado nacional y jefe de La Cámpora, lo defendió en público.
"Sergio es un funcionario muy comprometido, que puede tener aciertos y errores, o con quien podemos coincidir o no, pero nadie puede discutir su compromiso", sostuvo.

El secretario de Justicia de la Nación, Julián Álvarez, calificó la gestión de Berni como "excelente" y relativizó su responsabilidad: "Es muy difícil conducir una fuerza que tiene sus propias dinámicas".
Los manifestantes protestaban en caravana de autos, a baja velocidad. Cristian Romero manejaba uno de ellos. López Torales tomó carrera y se le tiró encima.
Después, otros gendarmes lo sacaron del auto y lo detuvieron. Estuvo diez horas preso y quedó imputado por atentado, resistencia a la autoridad y lesiones. El acusado inicial fue él, no el gendarme.
Eso cambió cuando aparecieron las imágenes, filmadas por periodistas que cubrían la protesta. Sobre esa prueba, la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado procesó a López Torales en 2016.
Berni es senador bonaerense por la Segunda Sección y preside el bloque peronista. Hoy es una de las voces internas que más castiga al gobernador Axel Kicillof.
Larroque es ministro de Desarrollo de la Comunidad de ese mismo gobierno. Berni los metió a los dos en la misma frase este año: "Axel viene de La Cámpora, el Cuervo Larroque también".
El juicio a López Torales todavía no tiene fecha. La debe fijar el Tribunal Oral Federal N°5 de San Martín.
TM