El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, volvió a marcar una diferencia política con Javier Milei en una de las discusiones más sensibles de las últimas semanas: el acceso y la propiedad de la tierra. Durante un acto en San Martín de los Andes, reivindicó que “la tierra es para los argentinos y prioritariamente para los neuquinos”, en momentos en que el Gobierno nacional impulsó una modificación de la normativa sobre tierras que buscaba flexibilizar las restricciones a la propiedad extranjera.

La definición de Figueroa no fue casual. El gobernador ya había enviado a la Legislatura neuquina un proyecto propio para modificar el régimen de tierras fiscales y establecer que su adjudicación tenga como prioridad a argentinos con arraigo y vinculación efectiva con la provincia. La iniciativa fue presentada mientras el Congreso discutía la reforma impulsada por la Casa Rosada.
En ese contexto, durante la apertura de sobres para urbanizar el barrio Aitue, en Chacra 30, Figueroa profundizó su postura. “Si terminamos habilitando la compra de todo esto, ya tenemos experiencia en el departamento Lácar: todo lo lindo se lo van a terminar comprando los de afuera”, advirtió.
El contrapunto con el Gobierno nacional quedó expuesto durante el debate de la denominada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El proyecto oficial originalmente planteaba eliminar restricciones vinculadas con la extranjerización de tierras, aunque luego el oficialismo debió retirar ese capítulo ante la falta de respaldo suficiente en el Senado.

Figueroa fue uno de los gobernadores que rechazó públicamente esa flexibilización. Su posición también tuvo impacto en el Senado a través de la neuquina Julieta Corroza, cuyo voto resultaba relevante para las negociaciones del oficialismo. Finalmente, el capítulo referido a la propiedad extranjera quedó fuera del texto aprobado por la Cámara alta.
La disputa tiene una particular relevancia en Neuquén, una provincia atravesada por el desarrollo de Vaca Muerta, el crecimiento turístico de la cordillera y una fuerte presión sobre el valor de los terrenos. El planteo de Figueroa busca combinar la llegada de inversiones con una política que priorice el acceso de quienes tienen arraigo local.
Durante el acto, el gobernador vinculó su posición sobre la tierra con una política habitacional más amplia. Destacó los préstamos no bancarios de hasta $150 millones para quienes ya poseen un terreno y necesitan financiar la construcción de su vivienda.

Según explicó, los beneficiarios pueden elegir arquitectos, materiales y constructores, mientras que el recupero de los créditos será destinado a financiar nuevas soluciones habitacionales.
La misma lógica aparece en el proyecto de reforma de tierras fiscales enviado a la Legislatura. La propuesta busca que las tierras provinciales sean adjudicadas o vendidas prioritariamente a personas argentinas o empresas constituidas en el país que acrediten una vinculación efectiva con Neuquén.
El mensaje político es claro: mientras la administración de Milei plantea una mayor apertura para facilitar inversiones y flexibilizar las restricciones sobre la propiedad de tierras, Figueroa busca colocar un límite provincial y defender un criterio de arraigo.
El proyecto de urbanización de Aitue contempla una inversión superior a los $9.200 millones y un plazo de ejecución de 540 días. Las obras incluyen mensura, redes de agua, energía eléctrica, cloacas, caminería y arbolado urbano para 200 familias.
MÁS SOLUCIONES HABITACIONALES PARA SAN MARTÍN DE LOS ANDES
— Rolo Figueroa (@Rolo_Figueroa) August 18, 2026
Cinco empresas presentaron sus ofertas para avanzar con la urbanización integral del barrio Aitue, en Chacra 30.
En San Martín de los Andes tenemos 35 obras finalizadas, en ejecución o a punto de iniciar, que nos… pic.twitter.com/wvcsxYXPPH
La ministra de Infraestructura, Tanya Bertoldi, destacó además que el desarrollo contempla un macrolote que podría permitir construir viviendas multifamiliares para otras 100 familias, llevando el alcance potencial del proyecto a unas 300 soluciones habitacionales.
El intendente de San Martín de los Andes, Carlos Saloniti, respaldó el proyecto y destacó el acompañamiento de la Provincia y del Banco Interamericano de Desarrollo. También valoró las inversiones que se ejecutan en la localidad en medio de su crecimiento demográfico y turístico.
Figueroa aprovechó además el escenario para reclamarle al Gobierno nacional el traspaso de algunas rutas y cuestionar la falta de obra pública. Mencionó específicamente la ruta de los Siete Lagos y el camino hacia Meliquina, dos obras que, según sostuvo, son necesarias para acompañar el crecimiento de las comunidades locales.
El gobernador intenta así sostener una relación de cooperación con la Casa Rosada en materia económica y política, pero marcando límites en cuestiones que considera estratégicas para Neuquén. La discusión por la tierra se convirtió en uno de esos puntos de tensión: mientras Milei buscó flexibilizar el régimen nacional, Figueroa avanza con una norma propia para priorizar a los argentinos y, especialmente, a los neuquinos.