Renzo Eduardo Chidichimo pasará el resto de su vida en prisión por asesinar de siete disparos a su compañera de trabajo Rocío Magalí González, pero la discusión judicial todavía no terminó. Después de que un jurado popular lo encontrara culpable de femicidio, la Justicia de La Plata le impuso prisión perpetua y su defensa ya prepara un recurso para intentar modificar la calificación legal del crimen.
La pena fue dictada por Santiago Paolini, juez del Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de La Plata, durante la audiencia de cesura realizada este jueves. El fiscal Juan Pablo Caniggia había reclamado la máxima sanción prevista y el magistrado hizo lugar al pedido.
El camino hacia la perpetua había quedado prácticamente definido el 7 de agosto, cuando los integrantes del jurado consideraron probado que Chidichimo asesinó a Rocío mediando violencia de género.

Ahora, la defensora oficial Gladys López buscará llevar el expediente ante el Tribunal de Casación Penal bonaerense. Su planteo no apunta a discutir que Chidichimo mató a la joven, sino si el homicidio debe ser considerado un femicidio.
Durante el juicio, López ya había sostenido esa posición. “No siempre el homicidio de una mujer es femicidio, tiene que ser por su condición de mujer que ocurra el hecho. Nosotros sostenemos que no fue por su condición de mujer”, argumentó.
El jurado rechazó esa interpretación y consideró acreditado el contexto de violencia de género.
Rocío tenía 25 años y compartía lugar de trabajo con Chidichimo en una empresa de monitoreo de alarmas de Saladillo. Antes de ser asesinada había denunciado en dos oportunidades situaciones de acoso, maltrato y violencia psicológica.
A raíz de esas presentaciones se habían dispuesto una restricción de acercamiento y un botón antipánico. Sin embargo, según se reconstruyó durante el proceso, el hostigamiento continuó.
En junio de 2023, Chidichimo llegó hasta el lugar donde trabajaba la joven y le disparó al menos siete veces con una pistola Bersa calibre 9 milímetros. El ataque quedó registrado por las cámaras de seguridad.

Después escapó y permaneció prófugo durante varios días hasta que fue localizado y detenido en una zona rural. De acuerdo con la investigación, cuando lo encontraron todavía llevaba consigo el arma utilizada para matar a Rocío.
Con el veredicto del jurado y la posterior prisión perpetua quedó cerrada la etapa del juicio. La próxima discusión se trasladará ahora a Casación, donde la defensa intentará revertir precisamente el punto que convirtió la condena en la máxima posible: que el asesinato de Rocío fue un femicidio.