El 24 de agosto de 1913 quedó grabado a fuego en las páginas doradas del fútbol argentino. Separándose por apenas unas cuadras en el barrio de La Boca, ambas instituciones trasladaron su apasionante rivalidad al terreno de la Primera División.
Para esta cita histórica, se dispuso utilizar como escenario neutral el viejo estadio de Racing Club —ubicado en el mismo predio donde hoy se encuentra el Cilindro de Avellaneda—, al cual asistieron alrededor de 7.000 espectadores.
La decisión del escenario se debió a que un severo ciclón había destruido meses atrás las instalaciones de River en La Boca, sumado a que la entidad xeneize carecía de cancha propia y ejercía su localía en el estadio del Club Estudiantes de Palermo.

El cotejo, programado inicialmente para las 14:30, debió postergarse por más de cuarenta minutos hasta las 15:15 debido a la ausencia del árbitro designado, Bergalli. Ante el imprevisto, la responsabilidad del juzgamiento recayó sobre el irlandés Patrick "Paddy" McCarthy, reconocido educador deportivo, boxeador y referí de la época.
El Millonario saltó al césped vistiendo su indumentaria tricolor de franjas verticales blancas, negras y rojas —diseño habitual hasta 1931—, mientras que Boca se lució completamente de azul oscuro.
A pesar del juego ofensivo propuesto por el xeneize, River demostró una destacada solidez defensiva y quebró el cero en el marcador a los 23 minutos por intermedio de un certero cabezazo de Cándido García.
Las complicaciones para Boca aumentaron solo dos minutos más tarde con la lesión de Juan Garibaldi, lo que dejó al equipo con diez futbolistas durante el resto del pleito, dado que en esa era aún no estaban reglamentadas las sustituciones de jugadores.

En el arranque de la segunda etapa, a los 47 minutos, Antonio Ameal Pereyra amplió la ventaja para el elenco riverplatense al poner el 2-0 transitorio. El descuento de los de La Boca llegó a los 70 minutos a través de Marcos Mayer, renovando las esperanzas xeneizes.
Sin embargo, a los 75 minutos, tras una intervención del arquero Juan Virtú Bidone, se desencadenó una discusión que escaló a un fuerte enfrentamiento físico entre los planteles e involucró a las hinchadas en las tribunas. El tumulto derivó en la expulsión de Ameal Pereyra, igualando la cantidad de jugadores en campo y sellando el marcador definitivo.
El once inicial que firmó el primer triunfo millonario estuvo compuesto por Carlos Ísola, Arturo Chiappe, Pedro Calneggia, Heriberto Simmons, Cándido García, Atilio Peruzzi, Luis Galeano, Antonio Ameal Pereyra, Arthur Herbert Thompson, Fernando Roldán y Roberto Fraga.
Esta victoria inicial fundó una marcada paternidad en los primeros años de competencia oficial, extendiendo un historial en el que debieron transcurrir siete enfrentamientos y cinco años para que Boca consiguiera su primera victoria en el clásico, recién en 1918.