23/08/2026 - Edición Nº1293

Sociedad


Historia de vida y dolor

Viviam Perrone revivió el caso de su hijo Kevin Sedano y reveló amedrentamientos

23/08/2026 | En diálogo con Yuyito González, la referente de Madres del Dolor repasó la pérdida de su hijo, la impunidad judicial y una brutal agresión física.



Viviam Perrone, referente de la asociación Madres del Dolor, recordó pasajes fundamentales del trágico siniestro vial en el que perdió a su hijo Kevin Sedano, arrollado en Vicente López por Eduardo Sukiassian. Durante su participación en el programa Yuyito a la Tarde, emitido de lunes a viernes de 15,30 a 19 hs por Net TV –con producción integral de RedCube y Net TV–, la mamá de Kevin repasó junto a la conductora del ciclo,  Amalia "Yuyito" González, la creación de la ONG, y contó su frustración ante el sistema judicial y los violentos intentos por silenciar su reclamo de justicia.

La lucha de Perrone comenzó tras el arrollamiento de Kevin el 1° de mayo de 2002. Ese dolor derivó en la fundación de Madres del Dolor junto a otras mujeres atravesadas por la violencia. "Nos agrupamos para ayudarnos entre nosotras, a otros familiares y para evitar estos hechos que son terribles y prevenibles", explicó. Ese impulso la llevó también a conducir el ciclo “No fue un accidente” en NewsDigitales (https://www.youtube.com/@NewsDigitales), espacio desde donde insiste en que no se trata de imprevistos, sino de hechos con agravantes como alcohol o drogas, alta velocidad y el abandono de personas.

Reclamo de Justicia

Al rememorar el proceso judicial, la integrante de la ONG, que el próximo 2 de septiembre será distinguida por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, cuestionó la levedad de la pena impuesta a Sukiassian. Pese a recibir una condena de tres años de prisión efectiva por homicidio culposo, el beneficio concedido por las juezas María Coelho y Mónica Pisato del Tribunal Oral N° 7 de San Isidro permitió que el joven saliera en libertad a los dos meses bajo el argumento de continuar sus estudios universitarios.

La falta de arrepentimiento de la familia del responsable se manifestó rápidamente. El mismo día en que Kevin hubiera cumplido años, el padre de Sukiassian se comunicó con Perrone para advertirle que su vivienda contaba con custodia policial. Lejos de amedrentarse, la madre organizó marchas, vigilias con velas frente al domicilio del condenado y pegatinas en la vía pública para que los vecinos supieran quién vivía allí.  Las pegatinas y carteles decían "acá vive Eduardo Sukiassian que hizo esto. Yo quería que la gente supiera, que la gente se enterara de lo que había hecho esta persona", enfatizó.

   

El reclamo pacífico, sin embargo, derivó en un grave episodio de violencia física. Luego de una jornada de concientización en el Obelisco, Perrone fue interceptada mientras bajaba de su vehículo. Un desconocido le propinó una patada en el pecho al grito de "te dijimos que no lo nombres más". En el intento por defenderse con un gas pimienta, terminó resultando afectada e ingresada a una clínica. A pesar del ataque, ratificó su firmeza: "No me callo y lo voy a seguir nombrando hasta el fin de mis días", concluyó ante el silencio y la emoción tanto de la conductora del programa como de los panelistas presentes.