Serbia activó el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea para reforzar la lucha contra el incendio de Deliblatska Peščara, en el noreste del país. El Gobierno serbio confirmó que aceptó cuatro helicópteros Black Hawk de la reserva rescEU, además de 124 bomberos y 39 vehículos enviados por Alemania y Rumania. La ayuda llega después de semanas de combate contra el fuego y ante un nuevo período de temperaturas elevadas y vientos que pueden complicar el control del perímetro.
El incendio de Deliblatska Peščara ya había afectado más de 3.500 hectáreas al 17 de agosto, según el balance oficial serbio, y se convirtió en el frente más complejo del país junto con el monte Stolovi. La reserva natural combina dunas, pastizales y bosques sobre un terreno arenoso que dificulta el acceso terrestre. Las autoridades informaron que no hubo víctimas ni viviendas destruidas, aunque calificaron como graves las consecuencias ambientales y mantienen como prioridad la protección de poblaciones cercanas.
Los cuatro Black Hawk no proceden de un único país ni constituyen una flota serbia. Un helicóptero está estacionado en Rumania y puede transportar 2,6 toneladas de agua, mientras que dos aparatos ubicados en República Checa y otro en Eslovaquia tienen una capacidad de 3,5 toneladas cada uno. Todos pertenecen a la reserva estratégica rescEU, financiada y coordinada por la Comisión Europea para reforzar respuestas nacionales cuando los recursos disponibles resultan insuficientes ante incendios u otras emergencias.
El componente terrestre agrega dos equipos distintos. Alemania ofreció 55 bomberos y rescatistas con 24 vehículos, mientras Rumania aportó 69 efectivos con 15 vehículos, para un total de 124 personas y 39 unidades. Serbia ya había desplegado más de 300 integrantes de sus propios servicios, tres helicópteros del Ministerio del Interior y una embarcación contra incendios. Además, un avión ruso Ilyushin fue incorporado esta semana, mostrando la escala internacional que alcanzó el operativo en Deliblato Sands.

La activación europea no significa que Serbia haya quedado sin capacidad propia ni que el incendio esté fuera de control en todo el país. El 22 de agosto la situación era más estable, pero las autoridades seguían preocupadas por el viento fuerte y las temperaturas altas. El riesgo tampoco se limita a Deliblatska Peščara: otros incendios continuaban activos en zonas montañosas del sudoeste, donde el relieve dificulta el trabajo terrestre y obliga a mantener recursos disponibles para nuevos focos o reactivaciones.

El próximo punto crítico será comprobar si el refuerzo aéreo y terrestre permite consolidar el perímetro antes de que cambien las condiciones meteorológicas. La llegada de los Black Hawk aumenta la capacidad de descarga sobre sectores de difícil acceso, mientras los equipos de Alemania y Rumania amplían el relevo y la logística en tierra. Serbia seguirá coordinando el operativo con el centro europeo de emergencias, mientras Europa atraviesa una temporada de incendios excepcional y mantiene recursos distribuidos entre múltiples emergencias.